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sábado, 24 de septiembre de 2011

Nostalgia ibense (5): El Teatro Flora

Puestos a recordar la historia de Ibi, no podemos dejar pasar por alto este lugar. Ubicado en su día en la actual plaza de la iglesia, el Teatro Flora albergó en su momento a un gran número de personas que quizás todavía lo recordarán.

Hace ya algún tiempo, cuando se hizo referencia a la plaza de toros, dijimos que Bautista Rico y Tomás Jover (en la fotografía de la derecha), vistas algunas necesidades del pueblo, decidieron unirse y llevar a cabo dos construcciones (desaparecidas ambas actualmente), la plaza de toros y el Teatro Flora. Terminadas las dos, cada uno se hizo cargo de la que prefirió, por lo que Bautista Rico se quedó con la plaza de toros y Tomás Jover, con el Teatro, al que dió el nombre de "Teatro Flora".

Pues bien, el nombre de dicho Teatro provenía del apodo del mismo Tomás, ya que era conocido como "Tomás de Flora". "Flora", que era su madre (Florentina Valls), quedó viuda cuando su hijo Tomás tenía uno o dos años, y debió criarlo ella sola. De ahí el apodo.

El Teatro Flora estaba ubicado junto al Casino Primitivo, en la plaza de la Iglesia. La entrada principal estaba enfrente de la Casa Gran, y se comunicaba interiormente con el Casino.
Disponía de un aforo reducido, teniendo en cuenta que la población de Ibi por aquel entonces (principios del s.XX), sería de unos cuatro mil habitantes.

En el mismo, durante muchos años se llevaron a cabo actividades culturales, conferencias, Juegos Florales, representaciones teatrales y sesiones de cine.

Según parece, el ambiente era acogedor, y la tapicería de los asientos, rojo-granate.

Plano de distribución de los asientos del Teatro.

Se sabe que ya en 1893, existía en Ibi un Teatro, probablemente en propiedad o gestión de Tomás Jover, según consta en una notificación firmada por el Alcalde de Ibi, Manuel Soler, y con sello del Ayuntamiento, y que comienza diciendo:

"Una de las distracciones más amenas e instructivas a que un pueblo culto se puede entregar es indudablemente el Teatro, siempre que la escena no se convierta en un foco de corrupción y centro de inmoralidad. Por eso esta Alcaldía al celebrar que Ybi tenga ya un edificio que llena las necesidades por todos ha tiempo sentidas, debido a los desvelos de uno de sus hijos amante del progreso del pueblo que le vio nacer, ha de hacer presente que entramos en posesión de este centro de espectáculos y es indispensable sean conocidos los principales preceptos que contienen las Leyes, muy especialmente el Reglamento de policía de espectáculos aprobado por Real Decreto de 2 de agosto de 1886."

A continuación, se citaban una serie de 5 artículos, entre los cuales llama la atención, por ejemplo, uno que dice... "No se tolerará a ningún espectador estar con el sombrero puesto mientras esté el telón alzado".

Algunos años más tarde, cuando el Teatro se consolidó, legalizó su funcionamiento, al ser aprobado su reglamento por el Gobierno Civil de Alicante, concretamente el 31 de diciembre de 1907, y del cual también dejaré constancia de uno de sus artículos, el cual decía lo siguiente: "La sociedad tiene por objeto fomentar la amistad y el espíritu de asociación entre los congregados, difundir en lo que sea posible la instrucción proporcionando a la par útiles y decorosas distracciones".

Como hemos dicho, el Teatro estaba junto al Casino Primitivo, cuya entrada estaba en la plaza, esquina con la Calle San Francisco. Muchos recordarán aquel emblemático edificio de ventanales góticos que fué eliminado en 1967, para construir otro en su lugar, que fué finalmente derruido en 1973, para en principio, construir otro "digno del crecimiento que había experimentado la población...", cosa que al final no ocurrió.
Más tarde, toda la manzana comprendida entre la plaza de la Iglesia, la calle San Francisco, la calle Trinidad, y la calle Aurora Pérez Caballero, fué derribada, para ampliar la plaza, y dejarla tal como la conocemos actualmente.

Así pues, el Teatro desapareció, y queda en las memorias de quienes pudieron disfrutarlo, y para los que no pudimos conocerlo, nos quedarán las fotografías.

Saludos, Ibi-bloggers.


Fuente: Carlos Cremades Marco. "El teatro Flora".
Foto 1: http://fotosantiguasdeibi.blogspot.com
Fotos 2 y 3: Carlos Creamdes Marco. "El teatro Flora".

sábado, 6 de marzo de 2010

Nostalgia ibense (4): El Pósito

Hace ya tiempo, concretamente 37 años, dejó de existir, en el solar que actualmente ocupa el ayuntamiento, una construcción que allí se encontraba. Esta construcción, de una sola planta, muy antigua, se llamaba "Pósito", o "Pósit".
A este antiguo edificio, también se le llamaba "L'escoleta", ya que durante mucho tiempo en aquel lugar se impartieron clases de primaria a los niños, antes de que el Grupo escolar Cervantes fuese construido.

En este local, se almacenaban los diferentes granos que servían para el alimento humano; y en el campo, también para alimento de los animales. Podía ser trigo, avena, cebada, maíz... y funcionaba como una cooperativa que prestaba granos a los agricultores, para que fueran devueltos la próxima cosecha, así como para la alimentación de los ibenses.

El Pósito era un edificio de estilo gótico con paredes de mampostería y sostenido por cuatro pilares centrales entrelazados por arcos. Entre estos pilares se habían instalado compartimentos para separar el almacenamiento de los distintos tipos de cereales. El centro formado por dichos pilares era la zona reservada para el laboreo de los cereales y su repeso.

Arcos góticos del Pósito.

El edificio era lo suficientemente grande como para estar dividido en partes, de tal modo que durante mucho tiempo una parte fué la escuela y la otra mitad Pósito. Tenía espacio suficiente para organizar funciones de teatro de aficionados, e incluso albergó alguna misa en una ocasión en que la iglesia estuvo en reparaciones.
En la guerra civil, también hizo la función de cárcel.

Hay que decir, que hasta la fecha en que comenzó su demolición, el 16 de enero de 1973, el Pósito sería uno de los edificios más antiguos de Ibi. De la visita que Cavanilles realizó a Ibi en 1797, podemos redordar el conocido dibujo de la villa en aquel entonces, y en el que ya aparece construido.

Lamentablemente, este edificio es otro elemento que se suma a la lista de los que ya solamente podremos ver en fotografías. Realmente es una pena que no se supiera conservar como se hubiera merecido.

Una vez demolido, y finalizadas las obras de construcción del actual ayuntamiento, éste fué inaugurado el 2 de julio de 1974, y se erige en aquel solar que durante tantos años ocupó el Pósito.

Un saludo Ibi-bloggers.



Fuentes:
PACA GUILLEM Y EL ASILO. Luis Satoca Ricart.
ESTAMPAS DE MI PUEBLO. Luis Barrachina. Libro de fiestas de moros y cristianos 1988.
ENTRE EL RIU I LA VIA. Salvador Miró Sanjuan.

Foto 1: http://fotosantiguasdeibi.blogspot.com
Foto 2: Manolo López

miércoles, 13 de enero de 2010

Nostalgia ibense (3): El Molí de paper (El Molino de papel)

Muchos conoceis las ocupaciones de los antiguos ibenses, por un lado estaban los que se dedicaban al comercio de la nieve, en el que entraban en juego los pozos que habían por el término municipal; la agricultura, en su mayor parte pedregosa y de secano; o por ejemplo la colaboración con la Fábrica de Paños de Alcoy.
A parte de todo esto, también Ibi participó en su día en la industria papelera establecida en Alcoy, Cocentaina, Bañeres... y es que esto ocurrió a raiz de que Don Francisco Martínez, fabricante papelero afincado en Bañeres, tuvo que emigrar hasta Ibi debido a que un molino papelero que poseía fué incendiado, posiblemente de forma intencionada por uno de sus allegados.

Ya en Ibi, y aprovechando el agua del Barranco de los Molinos, ideó el proyecto de seguir su vocación insutrial papelera con la instalación de una nueva factoría en un edificio ya existente en aquel lugar. Se trataba del Molí de Paper, del que expondré brevemente la historia de su construcción:

En el año 1829, Antonio Verdú y Vicedo, vecino de Ibi, solicita el establecimiento de un batán (máquina movida generalmente por agua y compuesta por mazos de madera cuyos mangos giran sobre un eje para golpear, desengrasar y dar textura a los paños), auxiliar a la industria textil. Éste, debería situarse en la parte superior de la balsa común de los regantes a una distancia de unos 5 metros y medio como mínimo. Aunque el 3 de octubre de aquel año ya estaban empezadas las obras, Antonio Verdú vende con todas las obligaciones a Don José Gaspar Marco, de Biar, el cual sigue las obras, pero con más grandeza, pensando en un molino de papel. En 1830, a raiz de la sequía que se produjo se paraliza la obra. Después de su muerte, el heredero por parte de su mujer, Don Francisco Gisbert y Pérez, tomó parte en la obra, comprando los dos molinos de harina que allí se encontraban, el "chiquet" y el de "les Juntes", derribando el primero para darle más salto de agua al molino de papel y en un lugar de dos molinos tener uno más rentable. El proyecto definitivo es aprobado el 11 de octubre de 1859.

Así pues, y volviendo al señor Francisco Martínez, éste, consiguió autorización para canalizar agua desde la Fuente del Progreso (de la que desconozco su ubicación), hasta el propio Molino, aunque estas obras, le obligaron a realizar numerosas inversiones económicas. A pesar de ello, contó con la colaboración técnica de Don Emilio Pérez Alegret, incluso con la adquisición de una nueva caldera de vapor contínuo para el funcionamiento de toda la maquinaria del Molino. Esta caldera llegó a Ibi el 17 de enero de 1914.

Resto de un mosaico que se ve en la fachada que da al lavadero. No estoy seguro, pero creo que fué San Juan Nepomuceno el que estuvo representado en el mismo.


Este Molino llegó a alcanzar un merecido prestigio por la gran calidad del papel de fumar que fabricaba y que vendía y exportaba a un buen número de países Europeos e Hispanoamericanos.
La plantilla llegó a ser de 32 trabajadores, los cuales ostentaban las categorías de "ponedores", que producían la pasta en las tinas, de "pileros", etc. y percibían entre 2 pesetas diarias los oficiales; 1,50 los ayudantes; y 0,25 los niños o pinches, cuyas jornadas eran de entre 10 y 12 horas diarias.

El Molí de Paper en diciembre de 2009.

El Molino de Papel, hoy ya en desuso, como todos sabemos, tenía a su lado un lavadero (llavador), llamado "de arriba", que debidamente techado, fué inaugurado en 1903, el cual se conserva, así como la balsa que almacenaba el agua necesaria para las fabricaciones, puesto que para la fabricación de papel, es necesario una notable cantidad de agua.

En el año 1900, según datos del Archivo Municipal, el Molino de Papel era el mayor contribuyente de la Villa, figurando como propietario Don Francisco Martínez Bañó, con un importe anual de 416 pesetas, y así siguió funcionando a pleno rendimiento hata poco antes de la guerra civil, en cuya fecha, los problemas económicos, los derivados del suministro de agua, la fuerte competencia de molinos de Alcoy, y sobre todo desavenencias familiares, provocaron su desaparición como centro fabril, llegando a la quiebra, el embargo, y por último la subasta pública instada por el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Alcoy.

Esta construcción de la que hemos hablado, es una de las pocas cosas que hemos conservado hasta la fecha en Ibi, no obstante, no hace falta más que ir a verlo para ver el estado en que se encuentra. Personalmente, desconozco si el edificio del Molí de Paper pertenece al ayuntamiento, o algún propietario particular, en todo caso, desde aquí lanzamos la piedra al tejado de quien corresponda, y animamos a llegar a un acuerdo que permita la restauración del propio Molí y de sus inmediaciones, para así rescatar una pieza fundamental del pasado ibense.

Un saludo, Ibi-bloggers.





Fuente:
-Origen del Molino de Papel. Manuel Monleon Guillen (Libro de fiestas de moros y cristianos 1984)

-El Molino de Papel de Ibi. Enrique Cerdá Gordo (Libro de fiestas de moros y cristianos 1999)

NOTA: En estos dos artículos mencionados podréis encontrar información mucho más completa y detallada acerca del Molí de Paper.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Nostalgia ibense (2): La plaza de toros

De entre los lugares desaparecidos de Ibi, quizá uno de los más conocidos sea la plaza de toros. He de dejar constancia que no soy para nada partidario de las corridas de toros en las que cada año mueren de forma incomprensible tantos y tantos toros. Me parece una auténtica vergüenza en los tiempos que estamos, que se torture de esa manera a los animales.
A pesar de ello, creo que como lugar que tuvo su historia, la plaza de toros debe ser comentada, para que los que menos sepan sobre este lugar, puedan conocerlo un poco más.
La información la he extraído del libro que en su día comentamos también en el blog, "Miscelánea ibense" de D.Antonio Anguiz Pajarón.

Hacia finales del s.XIX, Bautista Rico Hernández (tío Batiste), que vivía en la calle de la Beneficencia, 10 (actual calle Concepción), observó la afición a "les vaquetes" que había en Ibi, y ello, le sugirió el dar un paso más, el poder contar con una plaza de toros, que precisamente sería construída contigua a su domicilio. Junto a Tomás Jover (Tomás de Flora), vieron algunas necesidades en el pueblo que les llevaron a unirse y llevar a cabo dichas construcciones, ambas desaparecidas actualmente. Se trataba de la plaza de toros y del teatro, del que habrá que hablar en otra ocasión. Terminadas ambas, decidieron que para el mejor funcionamiento de las mismas, cada uno se hiciera cargo de una. Así, el tío Batiste se hizo cargo de la plaza de toros, pues formaba parte de su propia vivienda; y Tomás Jover, del teatro, al que llamó Teatro Flora.

Volviendo al tema que nos ocupa, la plaza de toros, en poco tiempo, y tras las trámites oportunos, se convirtió en una realidad. La obra, se sustentaba a base de unos sólidos soportes en forma escalonada, de los cuales algunos apoyaban en la zona alta en la fachada de su domicilio, disponiendo éstos de un paso libre por abajo mediante arcadas en su base. Es en estos escalones comentados donde se apoyaban unos largos tablones que eran los que servían de gradas y que tenían marcados los asientos. Parece ser que el tío Batiste, compraba los tablones en Alicante, y al terminar la temporada taurina, los adquirían los carpinteros locales y albañiles, siendo repuestos antes de comenzar la nueva temporada.

La plaza, en la primera década del s.XX

El asiento de las gradas valía 0,50 ptas. en las corridas más baratas. Otro dato curioso es que para construir los palcos, hubo que subir un piso la vivienda y así formaran parte de su fachada. Estos palcos eran adjudicados al comienzo de cada temporada.
La verdad es que la configuración de la plaza de toros de ibi era cuanto menos curiosa, pues como ya se sabe, parte de ella la formaban las fachadas de las casas.
Un torero ibense que alcanzó cierta fama fué Andrés Coloma Sanjuán "el Clásico", nacido en nuestra localidad el 30 de noviembre de 1907. Los simpatizantes de este matador de toros, se reunían en la plaza de la Palla, en un bar denominado Bar Clásico, regentado por José García Torres "tío Govern", ubicado si no me equivoco donde se encuentra actualmente la tienda "Postigo". Al lado estaba el otro bar, el Bar Central.
Durante las dos primeras décadas del s.XX, eran muchos los alcoyanos que se trasladaban a Ibi para ver las corridas que se celebraban en la plaza local, quizás porque la de su localidad, construida a base de madera es posible que sufriera bastantes desperfectos.
La cuestión es que los visitantes alcoyanos, al venir de una población mayor se consideraban superiores, ocasionando con ello numerosos altercados, y parece que las riñas, discusiones y algunas horas en la cárcel local no bastaban para cortar esas provocaciones.
Un incidente ocurrido en 1919, sería el desencadenante del cierre de la plaza de toros, y es que en una corrida de finales de temporada de aquel año, una serie de aficionados alcoyanos, intentaron saltar al ruedo, tratando la Guardia Civil de impedirlo. Pero se les hizo frente, y un Guardia llamado Ivars repartió algunos culatazos, a consecuencia de los cuales, dos de estos aficionados, murieron.
Como ya se ha dicho, éste incidente decidió a su dueño el cerrar la plaza, y poco tiempo después comenzó su derribo.

Actualmente como sabemos, sólo quedan algunos de los soportes con las formas escalonadas que servían para apoyar los tablones. Esperemos que se conserven en ese lugar, y no sean destruídos, como lamentablemente ha pasado con tantas y tantas cosas en Ibi.

Algunos de los restos actuales de la plaza de toros.

Por su parte, una rotonda ocupa el lugar del ruedo, en la que, recientemente se ha colocado el arco que servía de entrada hasta hace poco a los jardines de la Casa Gran.

Un saludo, Ibi-bloggers.



Fotos 1 y 2: http://fotosantiguasdeibi.blogspot.com
Foto 3:
http://basseta2007.blogspot.com

jueves, 22 de octubre de 2009

Nostalgia ibense (1): Los jardines de la Casa Gran

Estrenamos sección. Esta vez le toca el turno a los lugares que con el paso de los años, se han transformado de tal manera que han terminado por desaparecer, y en la mayoría de los casos, han perdido gran parte de su antiguo encanto.
Para este primer capítulo de "Nostalgia ibense", hemos querido recordar los jardines de la Casa Gran.

"Pérgola"
Bien, la Casa Gran, en su estado primitivo, hacía gala, en su parte posterior y laterales, de un amplio huerto, que a mediados del s.XIX sería transformado en un jardín romántico digno de contemplar.
Este jardín, que le daba parte de su popularidad a la referida casa, comenzaba en la parte trasera de la misma, alargándose hasta una fila de cipreses centenarios que ocupaban más o menos lo que hoy es la calle Amado Brotons, barrera ésta, que era atravesada por un largo carril que conducía directamente, a lo largo de toda la finca, hasta una artística verja de hierro conocida popularmente como la "Portalà" de la Casa Gran, que estuvo situada más o menos en la actual Avda. Joaquín Vilanova.
Éste carril, era suficientemente ancho para que pudiesen pasar los carruajes de aquel entonces, y a lo largo de su recorrido tenía una serie de pilastras de piedra, cubiertas de enredaderas, que le daban una apariencia espectacular.
En la parte trasera del jardín, podíamos ver un estanque circular, con un surtidor central, rodeado de una serie de bancos de piedra, todo esto a la sombra de un gran "plàtino".
La parte del jardín que existía al norte del carril fué transformado en lo que hoy día es el Colegio San Juan y San Pablo, cuya construcción era una de las cláusulas en la donación de los terrenos, que Dña. Aurora Pérez-Caballero, propietaria de finca, efectuó en 1962.
La parte sur, fué agregada a un bancal, en el que se construyó un auditorio en 1975.
También en la parte sur del edificio, se hizo una puerta de acceso, desde la calle Aurora Pérez-Caballero, en el lugar donde antiguamente estaban ubicadas las cocheras, cuadras y unas viviendas ocupadas por el personal que estaba al servicio de la Casa Gran. La puerta era en sí, un arco de medio punto, sustentado por dos pilares, siendo todo el conjunto de piedra de sillería, ocupado en su interior por una verja de hierro.
A ambos lados de la puerta, una vez te adentrabas, unos pequeños muros servían de pedestal a seis esculturas de barro cocido, a espaldas de las cuales veíamos gran cantidad de rosales.
Estas esculturas, abrían el camino hasta una fuente con un pequeño y ovalado estanque, en el centro del cual, otra escultura servía de surtidor.

"Alera y portalà de la Casa Gran" en los años 50.

Tanto el arco de entrada, las esculturas y la fuente, procedían del jardín de la finca "Balsín", que también fué digno de admirar, y lamentablemente borrado del mapa. En su día, el ayuntamiento formuló la petición a los dueños de dicha finca, para que donaran estos elementos, y así colocarlos en el jardín de la Casa Gran.
Ésta donación, quedó agradecida por escrito, en un cuadro compuesto por seis losetas cerámicas, justo en la parte izquierda de la puerta de entrada, por su lado interior.

Actualmente, como ya sabemos, no queda nada de lo que fué.

Entrada actual al colegio San Juan y San Pablo, por donde discurría el antiguo carril.

Ya nunca más, veremos las palmeras, los árboles, los recortados cipreses formado arcos, o la gran cantidad de flores que allí se encontraban.
Recientemente, los últimos vestigios del jardín han sido eliminados para construir en su lugar un moderno pabellón multiusos. Con esto, ya sólo las fotografías y los recuerdos de los que alguna vez pasearon por aquellos jardines, podrán contarnos como fué aquel lugar.
En cuanto a los elementos que allí se encontraban, podemos decir que el arco se ha instalado en la rotonda ubicada en la antigua plaza de toros, mientras que desconozco qué habrá sido de las esculturas y el estanque. En cualquier caso, sería agradable recibir noticias de su conservación.

Un saludo, y hasta la próxima, Ibi-bloggers.


Fuente: "Ibi. La Casa Gran" (Instituto de Estudios Alicantinos). 1983
Fotos 1 y 2: http://fotosantiguasdeibi.blogspot.com