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sábado, 20 de febrero de 2021

Ibi en el "Diccionario" de Pascual Madoz


Siguiendo en la línea de la anterior entrada, me gustaría también en esta ocasión dejar constancia de otra  publicación en la que se hace referencia a Ibi en numerosos ámbitos, aportando con ello una gran cantidad de información muy valiosa para entender la historia de nuestra Villa.

Se trata del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, obra de Pascual Madoz, quien entre 1845 y 1850 lo publicó a lo largo de dieciséis volúmenes.

En él se describen todas las poblaciones de España, y está considerada como una muy importante referencia para las consultas de geógrafos, historiadores, arqueólogos e investigadores varios, ya que además también contiene interesante información sobre ruinas, restos, y posibles yacimientos arqueológicos.

Pascual Madoz (1806-1870) fue un político que perteneció al Partido Progresista. Fue Ministro de Hacienda, Presidente del Consejo de Ministros en 1868, y de la Junta Provisional Revolucionaria tras la caída de Isabel II. Es recordado entre otras cosas por la desamortización de 1855, a la que dio nombre, y obviamente, por la obra que hoy tratamos, considerada básica para conocer la economía del s. XIX. 

Según él mismo, a esta obra se dedicaron 15 años, 11 meses, y 7 días de trabajos literarios, para lo que requirió la ayuda de veinte corresponsales y más de mil colaboradores. Así dejaba constancia de ello:

"No soy yo el autor del Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico: esta gloria corresponde a tantos y tan distinguidos colaboradores que he tenido en todas las provincias y a los buenos amigos que han trabajado en las oficinas de mi redacción, cuyos nombres, los de aquellos y los de éstos, figurarán con los de los corresponsales de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en lugar oportuno; corresponde a todos los Gobiernos que se han sucedido desde 1836 hasta el día, porque todos si distinción de colores políticos, han secundado noble y lealmente mis esfuerzos."


Para encontrar en este "Diccionario" la información relativa a la Villa de Ibi, debemos acudir al tomo IX,  y concretamente a las páginas 368 y 369. Todo lo reseñado en ellas lo he transcrito literalmente un poco más abajo. No obstante, antes de leerlo, convendrá aclarar que Madoz estructuró su obra, para los pueblos de alguna importancia en doce apartados, de los cuales, y para el caso de Ibi, se da cuenta de los 11 primeros.

Éstos apartados son los siguientes, y en el texto me he permitido resaltarlos en negrita y subrayarlos para una más fácil comprensión.

    1. Nombre del pueblo, sus dependencias, y distancias.

    2. Situación y clima.

    3. Interior de la población y sus afueras.

    4. Término.

    5. Calidad del terreno.

    6. Caminos.

    7. Correos y diligencias.

    8. Como dato estadístico: Producciones.

    9. Como dato estadístico: Industria.   

    10. Como dato estadístico: Comercio.

    11. Como dato estadístico: Población, riqueza, y contribuciones.

    12. Historia.

Además, en el texto se emplean numerosas abreviaturas, las cuales será conveniente saber a qué hacen referencia para entender el relato de forma correcta. Son las siguientes:



A continuación, y ahora sí, podéis leer lo que Madoz publicó sobre la Villa de Ibi en aquel tomo IX de su "Diccionario". 

Por supuesto, y para los que gustéis leerlo en su formato original, os dejo también al final, copia de las páginas originales.



IBI : v. con ayuntamiento. y adm. subalterna de correos en la prov. de Alicante (8 horas), part. jud. de Jijona (1 1/2), aud. terr., c.g. y dióc. de Valencia (27), adm. de rentas de Alcoy (4). SIT, al estremo oriental de la Hoya de Castalla, en las faldas de una montaña cónica, en cuya cumbre se ve un cast. derruido y una ermita : su posicion es alegre y pintoresca, la baten todos los vientos y su CLIMA es templado y sano, de modo que en 1834 no sufrió el azote del colera. Tiene 669 CASAS, que forman cuerpo de poblacion sin contar sobre 89 que habrá esparramadas por el campo: son de buenas proporciones y de dos y tres pisos de elevacion, y se distribuyen en calles la mayor parte anchas cómodas y llanas á escepción de las de San Antonio y San Francisco, que estan sit. al N. del pueblo y en la pendiente de la montaña de Sta. Lucía, y 3 plazas bastante grandes de figura cuadrilonga, llamadas de la Iglesia, de la Cort, ahora de la Constitucion y de la Paja, con otra mas pequeña titulada plazuela de San Vicente. En la segunda se encuentra la casa del ayunt., cuya sala de sesiones es muy espaciosa y decente, conteniéndose en este edificio las cárceles: en la plaza de la Paja hay una fuente de agua potable y 3 plátanos, tan corpulentos y frondosos, que son de admirar. Tiene tambien un hospital sin renta, una casa para pósito de construccion moderna y buena capacidad, que actualmente está habilitado para teatro de aficionados; escuela de niños á la que concurren 125, dotada con 1,900 rs., otra de niñas co 120 de asistencia y 1,400 rs. de dotacion, ambas pagadas de los fondos municipales; y una privada de estas últimas, concurrida por 90 alumnas; igl. parr. (La Transfiguración) de segundo ascenso, servida por un cura de provision ordinaria, un vicario y dos beneficiados, el edificio es sólido y espacioso, sus paredes, bóvedas y torre, de mampostería y piedra cantería, parte del cual fué trabajado por Antonio Pi, á últimos del siglo XVI y primeros del siguiente; se le ensanchó posteriormente desde 1819 al 27, en cuya época se añadió y formó el crucero, presbiterio, capilla, de la Vir- y sacristia. La nave tiene dos puertas, la principal al O. y la lateral al S.: desde el cruzero adentro está formado el presbiterio, que remata en figura semi-oval, en medio del cual está colocado el tabernáculo, que es de esquisito gusto y buena escultura. Cuéntanse en toda la igl. 14 altares, una buena capilla dedicada á Ntra. Sra. de los Desamparados, y un órgano regular colocado en 1784. En el cascaron del presbiterio á sus dos lados y 4 ángulos de la media naranja, se hallan buenas pinturas ejecutadas por D. Joaquin Oliet en 1825, con un notable dorado en las mismas, por Luis Cuenca : algunas pinturas de los altares se cree son del célebre Joanes. Esta igl. formaba antiguamente parte de la parr. de Castalla sirviéndola desde mediados del siglo XVI, en que logró tener pila bautismal, cementerio y Señor reservado, hasta que en 1582 se desmembró de aquella por autoridad del arz. de Valencia, D. Juan de Ribera, habiendo sido su primer rector D. Juan Escorihuela. Hay 4 ermitas; una de San Vicente, sit. al último del pueblo al SO. ; otra de Sta. Lucia en una montaña al N. , en cuyas faldas se estiende la pobl.; otra de San Miguel en la cumbre de otro Cerrito inmediato al O. ; y otra de San Pascual al NE. distante una hora, sobre una elevada montaña : tambien se encuentran varios oratorios en algunas casas de campo donde se celebra misa por temporada, y á las que concurren los labradores en tiempo de las faenas agrícolas. Tanto estos como aquellas carecen de rentas propias, bien que solo las 3 primeras son públicas y las otras de particulares. El cementerio es bastante capaz y ventilado, y se halla sit. á unos 300 pasos de la pobl. hácia el E. Los vec. se surten de 4 fuentes públicas que hay en la v., las que proceden de la de Sta. Maria, de cuyos sobrantes se riegan los huertos de dentro del pueblo y sus cercanías, recogiéndose para ello en dos balsas que no perjudican á la salud. El TÉRM. confina por N. con el de Alcoy ; E. el mismo y Jijona ; S. este último y Castalla , y O. Onil: los lím. distan de la v. 5/4 de hora por N. y S., 1 1/2 hora por E. y una por O. Está dividido en 6 partidas rurales, cuyos nombres y las casas de campo que cada una comprende, son : Biscoy 9, Ternoves 12; Rambles 22; Canal-Solana 16; Canal-Ombria 13, y Alfas 17: total 89. En su radio comprende algunos montes y cord. que se elevan por el NO., N. y E., y son los principales: el de Toyaderes, cuya cubre llamada la Texereta, es uno de los puntos mas altos de la prov. , y la sierra de Biscoy, ambos sit. al NO, ; el Cabés de Corbó ; la Tallada, y Cabés del Cuartel al E. formando á los dos lados cord. escarpadas; desde la sierra de Onil al Carrascal de Alcoy, y desde la Cual de Alcoy hasta Tibi. El TERRENO cultivado ascenderá á 3,560 jornales de tierra, la cual en su mayor parte es pedregosa y secana, contándose únicamente de huerta ó riego unos 165 jornales que se fertilizan del modo siguiente ; unos 70 con las aguas de la fuente de Sta. Maria, que nace á una hora de la pobl. hácia el N. ; 25 con la que brota en la partida de Biscoy al NO. , á la dist. tambien de una hora ; 30 con la titulada de la Devesa al E. y 1/2 hora de dist.; y 40 con la dels Garcíes á 1/4 de hora de la v. hácia el SE. , y con la de otras fuentecillas que se le unen y nacen en las inmediaciones de la rambla de la Gavarnera, formando el riego llamado dels Sargarets: dicha rambla toma principio en la Canal de Alcoy y termina en el r. Castalla ó Monnegre, jurisdiccion de Jijona. Los CAMINOS que conducen á los pueblos continentes, son carreteros, á escepcion del que dirige á Bañeres y Jijona, que son de herradura : este último es muy escabroso y espuesto, no asi los demas, cuyo estado es regular. Los CORREOS se reciben en su adm. todos los dias, menos los jueves ; de Madrid y su carrera entran y salen los domingos, martes y viernes, y de Valencia, Alicante y sus carreras, llegan los lunes, miércoles y sábados, y salen los martes, viernes y domingos. PROD.: las principales son trigo, aceite del mas exquisito y almendra de muy buena calidad en sus varias especies, con las accesorias de cebada, centeno, avena, maiz, vino, legumbres y hortalizas. Según el diezmo recogido en el quinquenio de 1829 al 33, resulta que las cosechas en un año comun, ascienden á 1,260 cahices de trigo, 950 de cebada, 400 de centeno, 60 de avena, 430 de panizo, 415 de almendra que hacen 830 a. mondada, 5,590 a. de aceite, 18,757 cántaros de vino, 910 corderos y cabritos, y 200 a. de lana. Actualmente mantiene sobre 2,000 cab. de ganado lanar. IND. : la agrícola, 4 telares de lienzo comun, 7 molinos harineros, 24 de aceite y 8 pozos ó neveras , siendo de gran nombradía el llamado de Simarro, en los cuales se recoje la mucha nieve que cae en invierno , para trasportarla en el estío á Alicante y otros puntos de la prov. El COMERCIO se hace con los objetos antes mencionados : hay dos tiendas en que se venden al pormenor géneros de lencería, seda y otras frioleras para uso comun de los hab. Antiguamente se hacia feria en los primeros dias de setiembre , pero en el dia no se celebra por falta de concurrentes ; sin embargo, se observa la franquicia concedida á los 3 primeros dias. Los mercados son los lunes de cada semana, en los que se venden algunos géneros y comestibles. POBL. : 747 vec. , 2,988 alm. CAP. PROD.: 8.242,867. rs. IMP : 387,901 CONTR. : 83,007. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 25,663 rs. , que se cubre con el producto de propios y arbitrios y por reparto vecinal. Los propios consisten en la casa meson, cuyo arriendo prod. unos 1,500 rs. anuales y ciertos capitales de censos, que redituan 221 ; los arbitrios en puestos públicos de comestibles que producen unos 9,000 rs. y los derechos de saca y sisa, sobre 8,200.





Sin duda, y como habréis podido comprobar si lo habéis leído, en este "Diccionario" de Madoz tenemos una extensa relación de datos muy interesantes sobre aquel Ibi de mediados del s. XIX, los cuales son esenciales para comprender un pedacito del pasado de nuestro pueblo.

Espero que os guste, y que lo disfrutéis.


Un saludo, Ibi-bloggers.



Imágenes: extraídas de la Biblioteca virtual de Andalucía.







domingo, 7 de febrero de 2021

Ibi en el Atlante Español

 


Existen un serie de publicaciones antiguas, en las cuales se pretendía dejar constancia de los aspectos generales de las poblaciones, pudiendo encontrar en ellas descripciones de sus calles, actividades, clima, situación geográfica, así como los aspectos más relevantes de las mismas.

En relación a Ibi, uno de los trabajos más conocidos en este sentido es el de Cavanilles, el cual, además de un relato escrito, nos dejó una vista de aquel Ibi de finales del Siglo XVIII.

Sin embargo, no es la única publicación en la que se menciona a Ibi, pues existen más, y hoy vamos a hablar de una de ellas: el Atlante Español.


Este nombre de Atlante Español es la forma abreviada con la que se conoce, pues su título completo es:

ATLANTE ESPAÑOL, Ó DESCRIPCION GENERAL Geográfica, Cronológica, é Histórica de España, por Reynos, y Provincias: 

DE SUS CIUDADES, VILLAS, y Lugares mas Famosos: de su Poblacion, Rios, Montes, &c. 

ADORNADO DE ESTAMPAS FINAS, que demuestran las Vistas perspectivas de todas las Ciudades: Trages propios de que usa cada Reyno; y Blasones que les son peculiares.


Detrás de este larguísimo título encontramos una obra que se publicó en catorce volúmenes, entre 1778 y 1795, la cual ofrece noticias geográficas, históricas y artísticas de un gran número de localidades, entre las que se encuentran también fábulas legendarias y datos desconcertantes. Por ello, parece ser que recibió algunas censuras.

Su autor, Bernardo Espinalt y García, era, hacia 1778, Oficial del Correo General de Madrid, y seis años más tarde fue ascendido a Administrador principal del Correo de Valencia. Era socio de número de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, tal como se especifica bajo el extenso título que ya hemos visto que tenía su obra.


Ahora bien, puestos a buscar los datos que nos ofrece sobre Ibi, que es lo que nos interesa, tenemos que ir hasta el tomo X, página 20, en la que nos ofrece la siguiente información:


VILLA DE IBI.


EN medio de una gran llanura, que llaman la Hoya de Castalla, está situada la Villa de Ibi, á los diez y seis grados, y catorce minutos de longitud, y treinta y ocho grados, y cuarenta y nueve minutos de latitud, en la falda del pequeño monte del Carrascal, ó Santa Lucia, llamado así por haber en su cumbre una Hermita de esta Santa á una legua de la Ciudad de Xixona, á su Norte. Tiene seiscientos diez y ocho vecinos en una Iglesia Parroquial, cuyo Titular es San Salvador, con un Cura, y seis Beneficiados, un buen Hospital, y tres Hermitas. Los mas de sus naturales se dedican á cardar lana, y estambre, y las mujeres á la hilada para las Fábricas de Alcoy : hacen un buen comercio de la aceytuna que llaman del Cuquillo, la adovan, y llevan en barriles á diferentes partes. Hay en su termino muchas fuentes que forman un arroyo, cuyas aguas sirven para regar una gran Huerta, que produce mucha hortaliza, y fruta de toda especie : está toda su jurisdicción plantada de olivos, moreras, almendros, y otros arboles frutales : produce, trigo, cebada, almendra, centeno, vino, seda, y aceyte el mas exquisito de España. En el monte del Carrascal hay cuatro Pozos para recoger nieve, de los cuales se surten las Ciudades de Alicante, y Xixona, y todas las Villas, y Lugares de seis leguas en contorno de ella, y muchos años las Ciudades de San Felipe, y Orihuela.

La epoca de su fundación no consta ; solo que según Beuter, y Escolano era pueblo de consideración en tiempo de los Romanos : los Moros la destruyeron, pero fundaron un buen Castillo en la cumbre de la montaña de Santa Lucía, del qual aun se conservan algunos vestigios. En el año de 1420 era esta Villa una sola Alqueria, que compró Mosen Francisco Pertusa, y la pobló con Privilegio del Rey Don Alonso V. de Aragón, que confirmó después el Emperador Carlos V. en el año de 1537, en cuyo tiempo ya era lugar de alguna consideracion : lo heredó Bernardo Domenech, que lo vendio á Francisco Pertusa, y este á la Ciudad de Xixona. En el de 1578, obtuvieron sus vecinos el Privilegio de Universidad,  en 10 de Febrero de 1629 el Rey Don Felipe IV la erigió en Villa Real desmembrándolas de la Ciudad de Xixona, desde cuyo tiempo es Realenga, concediendo á sus vecinos varias gracias, que confirmó el Rey Don Felipe V. en 20 de Junio de 1708 por su gran lealtad, con la prerrogativa de que se intitulasen Muy Nobles, Fieles, y Leales, y que en el Escudo de Armas añadieran un Perro rapante en la parte superior, para perpetuar su fidelidad. Tiene por Armas en Escudo dividido en tres partes, dos Castillos sobre peñas uno en cada parte, en campo de plata, y en la parte superior un Perro rapante en campo de oro, y al timbre Corona Real con este lema en la orla : Ibi Regii Patrimonii , del modo que están figuradas en Tomo VIII. Estampa segunda numero treinta.


Para los que gustéis disfrutar de su lectura en su formato original, os adjunto escaneadas las páginas donde quedó registrada toda esta información sobre Ibi.



Las últimas líneas hacen referencia al escudo de la Villa, describiéndolo, y mostrando una representación gráfica del mismo, pero en un tomo diferente, concretamente en el número VIII. 

Os adjunto la estampa en la que aparece, acompañado de los escudos de otras poblaciones. El de Ibi podéis encontrarlo en la parte izquierda, con el número 30. De todas formas, os lo dejo también por separado más abajo.




Espero que hayáis disfrutado de esta breve aproximación a uno de los textos sobre Ibi, que aunque quizás no sea de los más conocidos, sí que nos deja testimonio escrito de un pasado que podemos imaginar y analizar gracias a ellos.


Un saludo, Ibi bloggers.



Imágenes: extraídas del Repositorio Institucional del Banco de España.






miércoles, 8 de octubre de 2014

La visita de Cavanilles en 1797

¿Cuántas veces habéis visto el famoso dibujo que representa el pueblo de Ibi en 1797? Seguramente muchas. Bien, dicho dibujo fue elaborado para la obra del botánico y naturalista José Cavanilles "Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia", que fué recopilada en 2 tomos.
Concretamente en el segundo de ellos, y entre las páginas 180 y 183, Cavanilles habla de lo que encontró en la villa de Ibi en aquellos años de finales del s. XVIII.

Pero para poder entender un poco mejor cual fue su labor, diremos que Antonio José Cavanilles (Valencia 1745 - Madrid 1804), recibió un encargo del rey Carlos IV:
"recorrer la España para examinar los vegetales que en ella crecen". Aquello ocurrió en la primavera de 1791, y Cavanilles empezó por su propia tierra. Pero no se limitó a la tarea fijada, sino que además, atendió a todos los aspectos, físicos y humanos, de la zona estudiada. La obra salió de la Imprenta Real de Madrid en dos volúmenes como ya he comentado antes, y en ellos podemos encontrar una cantidad de información meticulosa, exacta, relativa al marco geográfico, a la flora y la fauna, y al fondo social de las tierras visitadas. 

Y como decía al principio, si bien seguramente muchos seréis los que hayais visto el dibujo de Ibi de 1797, y que como dato curioso, fué hecho por Tomás López Enguídanos (grabador calcográfico que ilustró la obra de Cavanilles), seguramente también muchos seréis los que no hayáis leído lo que al respecto de nuestra población contó en aquellas Observaciones sobre el Reyno de Valencia.

He aquí pues lo que concerniente a Ibi nos dejó como legado, tal como Cavanilles lo escribió, y tal como apareció en su obra final, respetando por tanto, su ortografía original.




OBSERVACIONES SOBRE LA HISOTORIA NATURAL, GEOGRAFÍA, AGRICULTURA, POBLACIÓN Y GRUTOS DEL REYNO DE VALENCIA.
Antonio José Cavanilles.
TOMO SEGUNDO.




[80] [...] Continuando hácia el oriente se presenta una dilatada llanura, y en ella dos cerros cónicos aislados. Subí al primero, que es el occidental, cuyas raices y faldas son de tierra yesosa, y la cumbre de peñascos calizos, donde está la ermita de San Miguel. Desde ella veia en la parte oriental la villa de Ibi, que recostada sobre las raices del otro cerro cónico se prolonga hácia el mediodia. El alto monte de Foyaderes le cae al norte, el carrascal de Rico al sur, y al este de la canal de Alcoy, cuyo terreno baxo respecto á los laterales permite ver el Rontonál, y otros montes que yacen por aquel rumbo. Desde la villa hasta el cerro de San Miguel todo son huertas en graderías que se prolongan hácia el sur, vistosas por la multitud de árboles y producciones, cuyo conjunto forma una hermosa vista, que he procurado copiar en la estampa adjunta. Baxé del cerro, atravesé los barrancos de Santa Maria y de les Raboses, y á breve rato entré en la poblacion, cuyas calles son espaciosas, y muy decente el caserío, donde viven 800 vecinos, quando apénas habia 300 al principio del siglo pasado. Débese este aumento á tres medios principales de que se han aprovechado aquellos industriosos vecinos para mejorar sus fortunas y haciendas; la agricultura, las fábricas y la nieve, que cubre las montañas del término. En invierno, quando la agricultura no necesita tantos brazos, se ocupan muchos en recoger la nieve, depositarla en pozos, y arrancar matas, con que la cubren y conservan para llevarla en verano á Alicante, Elche, Xixona, Alcoy y otros pueblos de la comarca. Durante quatro meses, empezando en Junio, salen diariamente de Ibi 50 cargas, y unas 25 en Abril, Mayo y Octubre, cuyo tragino ocupa igual número de caballerías, y muchos hombres, y dexa á los abastecedores, que son de la misma villa, de 600 á 700 reales diarios de beneficio líquido. Mayor sin comparacion es el que resulta del hilado y otras operaciones con que los de Ibi preparan lanas para las fábricas de Alcoy y Bocayrént. Segun un cómputo prudencial entran en Ibi cada semana mas de 300 pesos, y se reparten entre la clase que sería pobre, y tal vez infeliz sin este socorro. Con él viven mas de 80 cardadores y 600 hilanderas, mugeres ó niñas. A estas riquezas se añaden los frutos de la tierra, que son 20 cachices de trigo, 630 de cebada, 253 de maiz, 118 entre avena y centeno, 1260 arrobas de almendra, la mas preciosa del reyno, 90 de aceyte, 14400 cántaros de vino, muchos pimientos, melones, alfafa, y hortalizas.
[81] La tierra de los campos es blanquecina y arcillosa; yesosa la de las colinas, cerros y faldas de los montes; y la substancia de estos por lo comun caliza con mezcla de arenas. De la descomposicion de los mismos montes y de las continuas pérdidas de los cerros resultáron en la hoya porciones, que mezcladas con la tierra que allí halláron, han ido formando campos de diversa substancia. Observan con cuidado los de Ibi estas diferencias: notan las variaciones de la atmósfera en cada estacion; calculan las aguas que tienen, y las que necesitan los campos; y combinando todas estas circunstancias como buenos agricultores plantan los árboles, y siembran segun lo pide la bondad, fuerza ó debilidad del terreno, y el tiempo en que florece y fructifica cada produccion. Así sacan el mejor partido de la tierra, y evitan quanto es posible los riesgos y daños procedidos de la ignorancia. Uno de los labradores mas activos é industriosos de Ibi es Don Josef Alcarás, quien ha logrado copiosos frutos de su aplicacion é industria. Veia una extension considerable casi erial y abandonada por la naturaleza del terreno, compuesto de tierra algo arenisca con mucha piedra y chinas, y mucho mas por un barranco que sucesivamente robaba la tierra útil. Concibió la idea de contenerle en un cauce fixo, y de aprovecharse de sus avenidas ya para regar los campos, ya para rellenar otros profundos con los depósitos que dexarian las aguas. Hizo en la parte superior del barranco una presa, y desde ella un canal de riego para conducir las aguas y regar lo mas alto de la heredad, que aniveló con excavaciones y graderías: forzó el barranco á que corriese en línea recta, levantando en partes fuertes malecones, y abriendo en otras canales subterráneos; y tomó las correspondientes providencias para que sus campos se mejorasen siempre, preservándoles del daño que pudieran causarles avenidas furiosas. Así logró reducir á huertas terrenos inútiles, haciéndoles producir seis veces mas fruto que quando entráron en su poder. Ví con gusto aquella transformacion en 1792. Muda este peritísimo labrador segun le parece la calidad de sus viñas y parras inxertándolas del modo siguiente. Corta la cepa horizontalmente á quatro ó seis dedos sobre el suelo del campo, y hace dos cortes perpendiculares que separen la corteza y porcion de madera que mira al mediodia: prepara de antemano puas de la calidad de uva deseada, conservando en cada una dos yemas, y las corta en chanfran para introducirlas en el corte perpendicular, de modo que se toquen los vivos del inxerto y cepa, quedando á un mismo lado las cortezas: ajusta luego el inxerto sujetándolo con un esparto, y cubre las heridas con hojas estruxadas de la misma viña. Para prolongar la vida de sus viñas y parras las poda de manera que solamente queda una yema en cada vara, y prefiere la calidad al número de racimos. Tambien muda por inxerto la calidad de las bellotas, escogiendo escudetes en las deseadas que saca de los ramos que ya tienen dos años, y en el tiempo en que el elicor que destilan es líquido y nada pegajoso.
[82] Aunque son grandes las mejoras hechas en el término de Ibi, serian mucho mayores si hubiera riego suficiente, y si las aguas llevasen allí porcion de légamo como otras: la suma pureza de ellas tan favorable á la salud de los vivientes perjudica á los campos; porque entrando en estos limpias, transparentes y sin cuerpos extraños, les roban y se asocian lo mas precioso de la tierra y las sales del estiercol, y abonos que deposita el labrador para reparar las pérdidas del campo. Con todo, si este produce cosechas abundantes y ciertas es á beneficio de las aguas, y por esto tienen los de Ibi sumo cuidado en recoger y aprovechar la de los manantiales y fuentes, dirigiéndolas por canales bien cimentados, de los quales hay algunos subterráneos, que han hecho taladrando duras peñas. Han intentado tambien aumentar el caudal de la fuente de Santa Maria, y conseguídolo por medio de excavaciones y barrenos. Esta operacion harto peligrosa, porque muchas veces facilita á las aguas nuevos caminos por donde se extravian, surtió buen efecto en Ibi. Hiciéron mas hondo el canal hasta llegar al nacimiento, pero en mi juicio no perfeccionáron la obra; porque halláron allí un depósito de agua, cuyo fondo no se ha calculado con exâctitud, y la viéron brotar con tanta violencia, que arrojaba muchas veces chinas hasta el peso de media onza, las que eran de mármol negro, y otras especies de piedra, todas redondeadas y como pulimentadas: lo qual prueba ser copioso el manantial, y hallarse á grande profundidad. Convendria pues hacer nueva excavacion, empezándola en el sitio mas hondo del barranco, y dirigirla de modo que al llegar al depósito se hallase 40 pies mas baxa que la de hoy exîste. Para no interrumpir el riego durante la obra, se podria empezar la mina á doce ó mas pies de distancia del canal actual, haciendo al mismo tiempo las bóvedas correspondientes hasta llegar al manantial. Hállase dicha fuente en el rebaxo que dexan los elevados montes de Biscóy y Foyaderes: entra despues en el barranco de los Molinos, llamado así por los cinco á que da movimiento; se precipita entre los montes conocidos allí con los nombre de Costera de la basa y Pla de les coves, y entra últimamente en un estanque, de donde se distribuye para el riego de 60 jornales de tierra. Dicho barranco de los Molinos es sumamente quebrado y fragoso, compuesto de peñas muy duras de un blanco que pardea: en sus sitios sombríos ví con abundancia la doradilla, el polipodio comun y culantrillo; en otros la onónide fruticosa, las campanillas en cabezuela y con hojas de altea, la zarzaparrilla comun, la yedra, el arrayan, las euforbias llamadas por Linneo caracias, amigdaloides y spinosa: esta tiene los pétalos amarillos y enteros; mas noté que la flor central tenia cinco, y las demas quatro solamente.
[83] Otra tercera fuente tienen los de Ibi, que nace en la rambla de la Gabarnera á un quarto de legua de la canal de Alcoy, y con ella riegan 30 jornales de huerta distribuida en ambas riberas del barranco ó rambla: sus desperdicios unidos á varias fuentecillas que van naciendo en la misma rambla sirven para regar otros 36 jornales de huerta destinados á maices, judías, zanahorias y otras producciones. Como el terreno es ondeado y freqüentes las cuestas, fué preciso reducirlo todo á graderías, y asegurar los campos con paredes secas hechas de cantos y peñas sobrepuestas. Son estas calizas, algunas de mármol de color de carne con manchitas mas encendidas, y otras de mármol ceniciento compuesto enteramente de piedras numularias, cuyo diámetro es desde media línea á media pulgada. Quise ver si las hallaria sueltas en el monte contiguo, que es el carrascal de Rico, y logré verlas con abundancia. Son blanquecinas tirando al pardo, casi redondas y planas, delgadas hácia el borden y con una pequeña eminencia en el centro. Sus superficies son lisas, y en ellas se descubre una línea espiral que empieza en el centro, hace seis ú ocho revoluciones, y se pierde en la periferia: tambien se ven multitud de rayos interrumpidos, que saliendo del centro cruzan las curvas y se terminan en la exterior. Descúbrense con mas claridad la espiral, los rayos y las freqüentes interrumpciones de estos, quando se separan las dos válvulas paralelas de que consta la piedra numularia; lo qual se consigue fácilmente poniéndola al fuego por algunos minutos, y echándola de repente en agua fria. Hice varias veces la experiencia, y siempre ví mudado el color blanquecino en gris obscuro. Presentóse entónces la espiral resaltada, y entre sus curvas un canal excavado que principia en el centro, y sigue hasta la periferia: dicho canal se halla como separado en un sin número de celdillas por otras tantas líneas transversales, cuya multitud é inmedicacion hace mirarlas como rayos, quando no se exâminan con cuidado las discontinuaciones al atravesar las curvas. Por esta descripción parece que las numularias del reyno de Valencia son de la misma especia que las que Mr. de Saussure halló en el parage llamado la Pérdida del Ródano, y describió completamente en la página 336 del primer tomo de sus Viages á los Alpes: las nuestras presentan indicios de organizacion en las superficies exteriores, los que no halló Saussure en las suyas: jamas las he visto mayores de ocho líneas de diámetro, ni con mas vueltas espirales que ocho, quando el citado autor llegó a contar 38 en una que no tenia una pulgada de diámetro. Véase la figura 2 de la última estampa de este tomo, donde se ve la superficie externa de una numularia en la letra a, y la interna en la b.


[84] Muy cerca de dos horas se emplean desde Ibi á Tibi por las cuestas y barrancos del camino. La tierra es algo arenisca y ménos fértil: pero por mas de media legua desde los edificios de Ibi sostiene multitud de almendros, olivos, viñas y sembrados, hasta que aumentándose el número de cerros y barrancos disminuye el cultivo, y cesa de todo punto á la mitad del camino. [...]

*  *  *




A partir de ahora, si véis la imagen de Ibi en 1797, ya sabréis algo más sobre ella.

Un  saludo Ibi bloggers.