domingo, 4 de abril de 2021

El monumento a la autonomía municipal

Dentro de los monumentos que tenemos en Ibi, quizá uno de los más desconocidos sea el que está dedicado al cuarto centenario de la Autonomía Municipal.

Actualmente colocado en el parque Derramador, fue compañero de la gran carrasca que durante años le dio sombra, y de la cual solo ha quedado un trozo de su tronco. Su primera ubicación no fue en dicho parque, sino en la plaza de la Palla, pero antes de todo esto, situémonos un poco en la historia a la que hace referencia este monumento.

Conocida por muchos será la fecha del 15 de febrero de 1578, cuando Ibi consigue la primera desmembración de Jijona por parte del rey Felipe II, quien le concede el privilegio de Universidad. 

Por ello, la Corporación Municipal de 1978, siendo alcalde Salvador Miró, y justo cuando se cumplían 400 años de tal acontecimiento, decidió conmemorarlo con diversos actos, uno de los cuales consistió en la construcción y colocación de un monumento dedicado a este cuarto centenario.

El lugar escogido fue la plaza de la Palla, que quedó peatonalizada por primera vez, donde se instaló la obra, elaborada con piedra de Villamarchante, y la cual fue obra del escultor Vicente Ferrero.


El monumento, tal como se encuentra actualmente en el Parque Derramador.

Si nos paramos a observarlo, veremos que consta de dos partes. Una de ellas es una columna, la cual simbolizaba a las villas en la cultura romana, y la otra es un paramento con las inscripciones y con un friso de bronce que contiene las efigies de cuatro personajes que vienen a representar diversas épocas históricas ibenses. 

Por orden, y de izquierda a derecha son los siguientes:

JAIME I: Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, y Conde de Barcelona, conquistador de estas tierras, y que vendría a representar la Reconquista.

PEDRO MONTAGUR: Primer Señor de Ibi, perteneció a una familia noble de origen aragonés establecida en Valencia. En el año 1286, el rey Alfonso III le daría el castillo de Ibi. Viene a representar el Feudalismo, y posteriormente la dependencia de Jijona.

FELIPE II: Este rey, como se ha mencionado anteriormente fue quien decretó la primera desmembración de Ibi respecto a Jijona, nombrándola Universidad. Representaría la Autonomía.

FELIPE IV: Nieto del anterior rey, fue quien elevó la categoría de Ibi a su actual rango: Villa Real. Este momento histórico es el que viene a representar.

Con esto quedó formado el monumento al Cuatricentenario de la Autonomía Municipal, el cual fue inaugurado a las 21:30 h. del 13 de septiembre de 1978.

A raíz de la efeméride, también se celebraron otros actos, como fueron la inauguración del Instituto de Bachillerato, y la presentación del libro de Carlos Cremades y Antonio Anguiz: Del pasado ibense. Como complemento a la construcción del monumento, también se acuñó una medalla conmemorativa en bronce, hecha íntegramente en Ibi, y que estuvo en su día a la venta para quienes quisieron adquirirla.


Anverso y reverso de la medalla conmemorativa que se hizo con motivo del evento.

Así llegamos al año 1985, cuando la Corporación Municipal del momento, y a raíz de una remodelación que tuvo lugar en la plaza de la Palla decide trasladar el monumento hasta el Parque Derramador. El Boletín de Información Municipal recogía esta información: "Hubo que conjugar en esta decisión el conseguir una Plaza de la Palla amplia y diáfana, con todos sus elementos acordes, la fidelidad a su ambiente y austeridad tradicional, con un lugar tan digno y adecuado para ubicar el monumento que significa nuestra autonomía municipal. Por lo que se decidió, incluso después de múltiples consultas, ubicarlo con un ambiente y diseño adecuado en el mencionado Parque del Derramador."


El monumento en la plaza de la Palla. Año 1983

Así pues, en 1986 se lleva a cabo el traslado, colocándolo definitivamente donde hoy se encuentra. También de este momento, el Boletín de Información Municipal se hizo eco: "Asimismo, encontrándose pendiente de colocar el monumento a la autonomía municipal desde que se quitó de la Plaza de la Palla, el equipo de gobierno ha entendido que era el lugar idóneo para ubicar este monumento por todas las características históricas y humanas que reúne aquella zona."

Como ya sabéis, el monumento se sigue conservando en el parque Derramador, sin embargo, el aspecto que presenta no parece que sea el mejor, como podéis observar en la primera fotografía. 

Sea como sea, si alguna vez alguien no tuvo muy claro qué es y qué significaba este monumento, quizás hoy haya podido resolver alguna de esas dudas. Yo espero que así sea.

Un saludo, Ibi bloggers.




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Fuentes consultadas:

Folleto conmemorativo del Cuarto Centenario de la Autonomía Municipal: Donado por Mª Carmen Samper para mi archivo personal.

Boletín de Información Municipal. Época 3ª - Nº 28 (Septiembre 1985)

Boletín de Información Municipal. Época 3ª - Nº 32 (Septiembre 1986)

Callejero Ibense. Entre els plàtinos I l'olivera. Luis Satoca Ricart.


Fotografías:

Monumento en el parque Derramador: Archivo propio.

Monumento en la plaza de la Palla:  Fotografía de Enrique Hernández Delgado. Grupo de Facebook "Historia de Ibi".

domingo, 21 de marzo de 2021

El escudo de Ibi



La heráldica, que es definida como el arte del blasón, y por tanto, como el arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona, es la ciencia que nos ayuda a entender y a componer adecuadamente los escudos de armas, o el código de reglas que permite representarlos y describirlos correctamente.

En función de su ámbito de aplicación, la heráldica puede clasificarse en varios tipos, pero la que nos interesa a la hora de hablar del escudo de Ibi es la heráldica cívica o civil, de la que forma parte la denominada heráldica municipal. Es ésta última la que estudia las características e historia de los escudos de armas, blasones, y composiciones heráldicas que los diferentes ayuntamientos emplean como símbolos gráficos para la expresión de su identidad.

En el caso de Ibi, no hemos sido ajenos a esta identidad en forma de escudo, y ya Antonio Castelló, en su libro Ibi, de bloc a vila reial, nos muestra el primer escudo de Ibi, vigente durante la época foral, y el cual veremos después más abajo.

Pero vayamos por pasos, y lo primero será conocer de qué manera define la heráldica el escudo ibense actual. Por ello, oficialmente, y según Orden de 8 de abril de 1987, de la Conselleria de Administración Pública (DOGV 597, de 29 de mayo. BOE 159, de 4 de julio), el escudo de la Villa de Ibi se describe de la siguiente forma:

"Escudo de forma española. Partido y cortado, en primer y segundo cuartel una torre de gules apurada de plata, en campo de plata; tercero de oro con un perro rampante de sable. En el centro del jefe escusón en losange con cuatro palos de gules en campo de oro. A derecha e izquierda de la punta, fuera del escudo dos L mayúsculas, de oro. Bajo el escudo y fuera de él, una banda o fimbria de plata, con la leyenda IBI REGII PATRIMONII, en gules. Timbrado de la Corona real de España, cerrada, con ocho diademas de las que son visibles cinco."

En este punto habría que indicar que en heráldica, todo recibe una denominación muy concreta. Así, por ejemplo hay que tener en cuenta primeramente la forma del escudo, la cual se describe como española, que es la que tiene la base redondeada. En segundo lugar, los cuarteles, que son las divisiones del escudo, y por último, los colores, o "esmaltes", que merecen mención especial, pues es preciso conocer su nomenclatura para entender perfectamente la descripción anterior, en la cual aparecen mencionados los siguientes:

  • Gules: Rojo
  • Plata: Gris
  • Sable: Negro
  • Oro: Amarillo

Estas aclaraciones, las considero esenciales para comprender enteramente la descripción que se da de nuestro escudo.

Mencionaba anteriormente la antigüedad del mismo, y en esa línea, será interesante conocer que la Generalitat Valenciana, en su publicación "Escuts i banderes dels municipis de la Comunitat Valenciana", califica el escudo de Ibi como "Escudo de inmemorial, con el lebrel añadido durante el siglo XVIII, alusivo a su lealtad en la guerra de Sucesión". 

Pero de todos los elementos que componen el escudo hablaremos a continuación, y es que a la hora de analizarlo, no se puede entender el mismo como un todo, sino como un conjunto de figuras con significados diferentes. Así pues, tenemos que el escudo de Ibi contiene dos castillos, el losange con las barras de Aragón, la corona, la leyenda "Ibi Regii Patrimonii", el perro, y las dos L mayúsculas. 

Veamos el significada de cada una de estas figuras:


CASTILLOS


Más que castillos, son torres las que aparecen en el escudo, aunque sí representan los dos castillos que existieron en Ibi: el "Castell Vell", y el "Castell Vemell".

Estos dos castillos aparecen mencionados en 1564 en la Crónica de Valencia, de Martín de Viciana, donde se lee que dentro del término de Jijona hay un lugar llamado Ibi, en el cual hay dos castillos: uno el "Roig", y oro el "Viejo". Para leerlo tal cual fue escrito, aquí os dejo el recorte:

                                        

También en les "Trobes de Mossen Jaume Febrer", y concretamente en la "Troba 470" se menciona el Castell Vermell, el cual está siendo reconstruido por Berenguer Servent, por orden del rey Jaime I. Hay que decir que estas "Trobas" en las que el autor escribe de manera que parece ser coetáneo de Jaime I, realmente fueron escritas en el siglo XVII.


Hoy día, solamente quedan algunos restos de estos castillos que estuvieron situados en el barranco de los Molinos (Vell), y en el cerro donde se erige la ermita de Santa Lucía (Vermell).


LOSANGE


Esta figura romboidal, a la que heráldicamente se le denomina losange, viene a indicar la vinculación y pertenencia de Ibi al Reino de Valencia. En su interior, se encuadran verticalmente las barras de Aragón, o Señal Real de Aragón. Estas barras se definen en heráldica de la siguiente forma: "en campo de oro, cuatro palos de gules", y son las propias del rey de Aragón y de Valencia.


CORONA


Se trata de un ornamento exterior colocado en la parte superior del escudo, y que heráldicamente recibe el nombre de timbre. En España (con algunas excepciones), los escudos municipales se timbran ordinariamente con la corona real (abierta o cerrada), y es un elemento que va asociado a las peculiaridades o el régimen político del país.


IBI REGII PATRIMONII


Bien sabido es que Ibi había pertenecido a Jijona, concretamente desde que Francesc de Pertusa, último propietario de Ibi, vendió el término y todos los bienes a dicha villa en 1420 por la cantidad de 44.000 sueldos.

Desde entonces hasta 1578, Ibi había permanecido unida a Jijona en todos los sentidos, sin embargo en esta fecha se produce una primera desmembración, gracias al privilegio otorgado por Felipe II, el cual la nombra como Universidad. Hubo que esperar hasta 1629 para que Ibi consiguiese su separación definitiva de Jijona, al recibir esta vez de Felipe IV el privilegio de Villa Real. Hay que decir que estos procesos fueron largos, y los objetivos deseados se consiguieron después de muchos esfuerzos, pleitos, y un endeudamiento cuantioso.

Esto último tuvo consecuencias para el escudo de Ibi, en el cual había que dejar constancia de esta nueva situación, por lo que se colocó una inscripción que así reflejara que Ibi era patrimonio del Rey, siendo esta leyenda la ya conocida IBI REGII PATRIMONII.


PERRO


Se trata de un símbolo de fidelidad que fue añadido al escudo, según concesión del rey Felipe V por decreto del 27 de mayo de 1708:

"(...) Por cuanto mi real ánimo está muy propenso a favorecer, y a todas las ciudades, villas y lugares de mis reinos y señoríos..., acreedoras a mi favor con sus merecimientos y teniéndolos tan especiales las villas y lugares de la Hoya de Castalla, que son Castalla, Onil, Ibi y Tibi, y las de Biar, Petrel, Monóvar y Bañeres, porción del Reino de Valencia, por su singular amor, fidelidad y celo a mi persona...

HE RESUELTO por decreto señalado de mi real mano, de veinte y siete de mayo del presente año, entre otras gracias que he concedido, a dichas villas y lugares, hacerlas merced,  como por la presente lo hago, del título y renombre de MUY NOBLES, FIELES Y LEALES, y asimismo mi voluntad es que ahora, y de aquí en adelante, perpetuamente las dichas villas y lugares gocen y tengan (...).

HE RESUELTO por decreto señalado de mi real mano, de veinte y siete de mayo del presente año, entre otras gracias que he concedido, a dichas villas y lugares, hacerlas merced,  como por la presente lo hago, de que cada una de dichas villas y lugares, pueda añadir alguna señal al escudo de sus armas que manifieste fidelidad, y así mi voluntad es que cada una de dichas villas y lugares, pueda añadir, y añada, desde luego al escudo de sus armas alguna señal que manifieste su fidelidad (...)".

Después de esta concesión se incorporó el perro a la parte superior del escudo, atendiendo a las reglas generales de la Heráldica, las cuales dan al privilegio Real la ocupación del "jefe" o cabecera del escudo, es decir, la parte alta, aunque cuando se adoptó el escudo actual, se le cambió de lugar, pasando a la parte de abajo.


LL


La doble L que figura al pie del escudo, corresponde a la doble fidelidad (lealtad), que dio el pueblo de Ibi al Rey, en varias ocasiones, tal y como ya mencionaba Lucilo Asensio Menéndez, quien escribe en un artículo del libro de fiestas de 1981 que estas dos "Eles" representan la "(...) fidelidad y lealtad a las instituciones monárquicas (...)".

La primera L procede del privilegio de 1708 otorgado por Felipe V, según lo escrito más arriba, y en el que se premiaba la lealtad a Felipe V en la guerra de Sucesión.

La segunda, se consigue también en el siglo XVIII, pero algo más tarde, tras el apoyo a Carlos III durante la guerra anglo-española.


* * * * *


Hasta aquí lo que concierne a cada uno de los elementos que componen el escudo local, pero antes de continuar, me gustaría señalar que las imágenes que han acompañado en las líneas anteriores a cada uno de ellos pertenecen a una serie de azulejos que obviamente rinden homenaje al escudo, y los cuales se encuentran desde el año 1981 en dos lugares: uno es la fuente del barrio de San Miguel, y el otro en algunas salas de la Casa Gran, en las cuales fueron colocados tras su restauración.






Evidentemente, el escudo de Ibi ha ido cambiando a lo largo de los siglos, encontrándolo representado de distintas formas y cambiando la posición de sus elementos.

A continuación se muestra su evolución, desde el primero conocido, del siglo XVII, hasta el actual, pasando por algunos que han sido extraídos de diversas publicaciones, de las cuales se indica el título, el año, y el autor.








Además de los anteriores, que podemos encontrarlos en documentos oficiales, folletos, publicaciones, y un largo etcétera, existen en las calles de Ibi algunos que podemos encontrar sin dificultad como por ejemplo los que se muestran seguidamente.




También en multitud de ocasiones, y por diversos motivos, nuestro escudo ha sido plasmado en azulejos, pudiéndose encontrar en numerosos puntos de la localidad.







Y por último, también lo encontramos en lugares donde suele pasar inadvertido, como en el mobiliario urbano, en las placas de las calles, en farolas, y algunos otros rincones.







Claramente, esto solo es una muestra de todo lo que podemos encontrar referente al escudo en las calles de Ibi, y en las que si prestamos atención, podremos encontrarlo. Ese escudo que he intentado analizar para aquellas personas que quizás desconocieran su significado, y también para aquellos a los que como yo, disfruten saboreando todo lo que huele a historia de nuestro pueblo.

Un saludo, Ibi bloggers.










Fuentes:

- El gosset en l'escut de la Vila. Joan Verdú i Guillem (Revista de Fiestas de Moros y Cristianos. 1984)
- Las Villas que componen la Unión de la Hoya de Castalla. Melecio Cerdá Conca.
- Ibi: su escudo. Lucilo Asensio Menéndez. (Revista de Fiestas de Moros y Cristianos. 1981)
- La Valencia rescatada por Rafael Solaz. Las dos "L" del escudo de Valencia.







sábado, 20 de febrero de 2021

Ibi en el "Diccionario" de Pascual Madoz


Siguiendo en la línea de la anterior entrada, me gustaría también en esta ocasión dejar constancia de otra  publicación en la que se hace referencia a Ibi en numerosos ámbitos, aportando con ello una gran cantidad de información muy valiosa para entender la historia de nuestra Villa.

Se trata del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, obra de Pascual Madoz, quien entre 1845 y 1850 lo publicó a lo largo de dieciséis volúmenes.

En él se describen todas las poblaciones de España, y está considerada como una muy importante referencia para las consultas de geógrafos, historiadores, arqueólogos e investigadores varios, ya que además también contiene interesante información sobre ruinas, restos, y posibles yacimientos arqueológicos.

Pascual Madoz (1806-1870) fue un político que perteneció al Partido Progresista. Fue Ministro de Hacienda, Presidente del Consejo de Ministros en 1868, y de la Junta Provisional Revolucionaria tras la caída de Isabel II. Es recordado entre otras cosas por la desamortización de 1855, a la que dio nombre, y obviamente, por la obra que hoy tratamos, considerada básica para conocer la economía del s. XIX. 

Según él mismo, a esta obra se dedicaron 15 años, 11 meses, y 7 días de trabajos literarios, para lo que requirió la ayuda de veinte corresponsales y más de mil colaboradores. Así dejaba constancia de ello:

"No soy yo el autor del Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico: esta gloria corresponde a tantos y tan distinguidos colaboradores que he tenido en todas las provincias y a los buenos amigos que han trabajado en las oficinas de mi redacción, cuyos nombres, los de aquellos y los de éstos, figurarán con los de los corresponsales de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en lugar oportuno; corresponde a todos los Gobiernos que se han sucedido desde 1836 hasta el día, porque todos si distinción de colores políticos, han secundado noble y lealmente mis esfuerzos."


Para encontrar en este "Diccionario" la información relativa a la Villa de Ibi, debemos acudir al tomo IX,  y concretamente a las páginas 368 y 369. Todo lo reseñado en ellas lo he transcrito literalmente un poco más abajo. No obstante, antes de leerlo, convendrá aclarar que Madoz estructuró su obra, para los pueblos de alguna importancia en doce apartados, de los cuales, y para el caso de Ibi, se da cuenta de los 11 primeros.

Éstos apartados son los siguientes, y en el texto me he permitido resaltarlos en negrita y subrayarlos para una más fácil comprensión.

    1. Nombre del pueblo, sus dependencias, y distancias.

    2. Situación y clima.

    3. Interior de la población y sus afueras.

    4. Término.

    5. Calidad del terreno.

    6. Caminos.

    7. Correos y diligencias.

    8. Como dato estadístico: Producciones.

    9. Como dato estadístico: Industria.   

    10. Como dato estadístico: Comercio.

    11. Como dato estadístico: Población, riqueza, y contribuciones.

    12. Historia.

Además, en el texto se emplean numerosas abreviaturas, las cuales será conveniente saber a qué hacen referencia para entender el relato de forma correcta. Son las siguientes:



A continuación, y ahora sí, podéis leer lo que Madoz publicó sobre la Villa de Ibi en aquel tomo IX de su "Diccionario". 

Por supuesto, y para los que gustéis leerlo en su formato original, os dejo también al final, copia de las páginas originales.



IBI : v. con ayuntamiento. y adm. subalterna de correos en la prov. de Alicante (8 horas), part. jud. de Jijona (1 1/2), aud. terr., c.g. y dióc. de Valencia (27), adm. de rentas de Alcoy (4). SIT, al estremo oriental de la Hoya de Castalla, en las faldas de una montaña cónica, en cuya cumbre se ve un cast. derruido y una ermita : su posicion es alegre y pintoresca, la baten todos los vientos y su CLIMA es templado y sano, de modo que en 1834 no sufrió el azote del colera. Tiene 669 CASAS, que forman cuerpo de poblacion sin contar sobre 89 que habrá esparramadas por el campo: son de buenas proporciones y de dos y tres pisos de elevacion, y se distribuyen en calles la mayor parte anchas cómodas y llanas á escepción de las de San Antonio y San Francisco, que estan sit. al N. del pueblo y en la pendiente de la montaña de Sta. Lucía, y 3 plazas bastante grandes de figura cuadrilonga, llamadas de la Iglesia, de la Cort, ahora de la Constitucion y de la Paja, con otra mas pequeña titulada plazuela de San Vicente. En la segunda se encuentra la casa del ayunt., cuya sala de sesiones es muy espaciosa y decente, conteniéndose en este edificio las cárceles: en la plaza de la Paja hay una fuente de agua potable y 3 plátanos, tan corpulentos y frondosos, que son de admirar. Tiene tambien un hospital sin renta, una casa para pósito de construccion moderna y buena capacidad, que actualmente está habilitado para teatro de aficionados; escuela de niños á la que concurren 125, dotada con 1,900 rs., otra de niñas co 120 de asistencia y 1,400 rs. de dotacion, ambas pagadas de los fondos municipales; y una privada de estas últimas, concurrida por 90 alumnas; igl. parr. (La Transfiguración) de segundo ascenso, servida por un cura de provision ordinaria, un vicario y dos beneficiados, el edificio es sólido y espacioso, sus paredes, bóvedas y torre, de mampostería y piedra cantería, parte del cual fué trabajado por Antonio Pi, á últimos del siglo XVI y primeros del siguiente; se le ensanchó posteriormente desde 1819 al 27, en cuya época se añadió y formó el crucero, presbiterio, capilla, de la Vir- y sacristia. La nave tiene dos puertas, la principal al O. y la lateral al S.: desde el cruzero adentro está formado el presbiterio, que remata en figura semi-oval, en medio del cual está colocado el tabernáculo, que es de esquisito gusto y buena escultura. Cuéntanse en toda la igl. 14 altares, una buena capilla dedicada á Ntra. Sra. de los Desamparados, y un órgano regular colocado en 1784. En el cascaron del presbiterio á sus dos lados y 4 ángulos de la media naranja, se hallan buenas pinturas ejecutadas por D. Joaquin Oliet en 1825, con un notable dorado en las mismas, por Luis Cuenca : algunas pinturas de los altares se cree son del célebre Joanes. Esta igl. formaba antiguamente parte de la parr. de Castalla sirviéndola desde mediados del siglo XVI, en que logró tener pila bautismal, cementerio y Señor reservado, hasta que en 1582 se desmembró de aquella por autoridad del arz. de Valencia, D. Juan de Ribera, habiendo sido su primer rector D. Juan Escorihuela. Hay 4 ermitas; una de San Vicente, sit. al último del pueblo al SO. ; otra de Sta. Lucia en una montaña al N. , en cuyas faldas se estiende la pobl.; otra de San Miguel en la cumbre de otro Cerrito inmediato al O. ; y otra de San Pascual al NE. distante una hora, sobre una elevada montaña : tambien se encuentran varios oratorios en algunas casas de campo donde se celebra misa por temporada, y á las que concurren los labradores en tiempo de las faenas agrícolas. Tanto estos como aquellas carecen de rentas propias, bien que solo las 3 primeras son públicas y las otras de particulares. El cementerio es bastante capaz y ventilado, y se halla sit. á unos 300 pasos de la pobl. hácia el E. Los vec. se surten de 4 fuentes públicas que hay en la v., las que proceden de la de Sta. Maria, de cuyos sobrantes se riegan los huertos de dentro del pueblo y sus cercanías, recogiéndose para ello en dos balsas que no perjudican á la salud. El TÉRM. confina por N. con el de Alcoy ; E. el mismo y Jijona ; S. este último y Castalla , y O. Onil: los lím. distan de la v. 5/4 de hora por N. y S., 1 1/2 hora por E. y una por O. Está dividido en 6 partidas rurales, cuyos nombres y las casas de campo que cada una comprende, son : Biscoy 9, Ternoves 12; Rambles 22; Canal-Solana 16; Canal-Ombria 13, y Alfas 17: total 89. En su radio comprende algunos montes y cord. que se elevan por el NO., N. y E., y son los principales: el de Toyaderes, cuya cubre llamada la Texereta, es uno de los puntos mas altos de la prov. , y la sierra de Biscoy, ambos sit. al NO, ; el Cabés de Corbó ; la Tallada, y Cabés del Cuartel al E. formando á los dos lados cord. escarpadas; desde la sierra de Onil al Carrascal de Alcoy, y desde la Cual de Alcoy hasta Tibi. El TERRENO cultivado ascenderá á 3,560 jornales de tierra, la cual en su mayor parte es pedregosa y secana, contándose únicamente de huerta ó riego unos 165 jornales que se fertilizan del modo siguiente ; unos 70 con las aguas de la fuente de Sta. Maria, que nace á una hora de la pobl. hácia el N. ; 25 con la que brota en la partida de Biscoy al NO. , á la dist. tambien de una hora ; 30 con la titulada de la Devesa al E. y 1/2 hora de dist.; y 40 con la dels Garcíes á 1/4 de hora de la v. hácia el SE. , y con la de otras fuentecillas que se le unen y nacen en las inmediaciones de la rambla de la Gavarnera, formando el riego llamado dels Sargarets: dicha rambla toma principio en la Canal de Alcoy y termina en el r. Castalla ó Monnegre, jurisdiccion de Jijona. Los CAMINOS que conducen á los pueblos continentes, son carreteros, á escepcion del que dirige á Bañeres y Jijona, que son de herradura : este último es muy escabroso y espuesto, no asi los demas, cuyo estado es regular. Los CORREOS se reciben en su adm. todos los dias, menos los jueves ; de Madrid y su carrera entran y salen los domingos, martes y viernes, y de Valencia, Alicante y sus carreras, llegan los lunes, miércoles y sábados, y salen los martes, viernes y domingos. PROD.: las principales son trigo, aceite del mas exquisito y almendra de muy buena calidad en sus varias especies, con las accesorias de cebada, centeno, avena, maiz, vino, legumbres y hortalizas. Según el diezmo recogido en el quinquenio de 1829 al 33, resulta que las cosechas en un año comun, ascienden á 1,260 cahices de trigo, 950 de cebada, 400 de centeno, 60 de avena, 430 de panizo, 415 de almendra que hacen 830 a. mondada, 5,590 a. de aceite, 18,757 cántaros de vino, 910 corderos y cabritos, y 200 a. de lana. Actualmente mantiene sobre 2,000 cab. de ganado lanar. IND. : la agrícola, 4 telares de lienzo comun, 7 molinos harineros, 24 de aceite y 8 pozos ó neveras , siendo de gran nombradía el llamado de Simarro, en los cuales se recoje la mucha nieve que cae en invierno , para trasportarla en el estío á Alicante y otros puntos de la prov. El COMERCIO se hace con los objetos antes mencionados : hay dos tiendas en que se venden al pormenor géneros de lencería, seda y otras frioleras para uso comun de los hab. Antiguamente se hacia feria en los primeros dias de setiembre , pero en el dia no se celebra por falta de concurrentes ; sin embargo, se observa la franquicia concedida á los 3 primeros dias. Los mercados son los lunes de cada semana, en los que se venden algunos géneros y comestibles. POBL. : 747 vec. , 2,988 alm. CAP. PROD.: 8.242,867. rs. IMP : 387,901 CONTR. : 83,007. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 25,663 rs. , que se cubre con el producto de propios y arbitrios y por reparto vecinal. Los propios consisten en la casa meson, cuyo arriendo prod. unos 1,500 rs. anuales y ciertos capitales de censos, que redituan 221 ; los arbitrios en puestos públicos de comestibles que producen unos 9,000 rs. y los derechos de saca y sisa, sobre 8,200.





Sin duda, y como habréis podido comprobar si lo habéis leído, en este "Diccionario" de Madoz tenemos una extensa relación de datos muy interesantes sobre aquel Ibi de mediados del s. XIX, los cuales son esenciales para comprender un pedacito del pasado de nuestro pueblo.

Espero que os guste, y que lo disfrutéis.


Un saludo, Ibi-bloggers.



Imágenes: extraídas de la Biblioteca virtual de Andalucía.







domingo, 7 de febrero de 2021

Ibi en el Atlante Español

 


Existen un serie de publicaciones antiguas, en las cuales se pretendía dejar constancia de los aspectos generales de las poblaciones, pudiendo encontrar en ellas descripciones de sus calles, actividades, clima, situación geográfica, así como los aspectos más relevantes de las mismas.

En relación a Ibi, uno de los trabajos más conocidos en este sentido es el de Cavanilles, el cual, además de un relato escrito, nos dejó una vista de aquel Ibi de finales del Siglo XVIII.

Sin embargo, no es la única publicación en la que se menciona a Ibi, pues existen más, y hoy vamos a hablar de una de ellas: el Atlante Español.


Este nombre de Atlante Español es la forma abreviada con la que se conoce, pues su título completo es:

ATLANTE ESPAÑOL, Ó DESCRIPCION GENERAL Geográfica, Cronológica, é Histórica de España, por Reynos, y Provincias: 

DE SUS CIUDADES, VILLAS, y Lugares mas Famosos: de su Poblacion, Rios, Montes, &c. 

ADORNADO DE ESTAMPAS FINAS, que demuestran las Vistas perspectivas de todas las Ciudades: Trages propios de que usa cada Reyno; y Blasones que les son peculiares.


Detrás de este larguísimo título encontramos una obra que se publicó en catorce volúmenes, entre 1778 y 1795, la cual ofrece noticias geográficas, históricas y artísticas de un gran número de localidades, entre las que se encuentran también fábulas legendarias y datos desconcertantes. Por ello, parece ser que recibió algunas censuras.

Su autor, Bernardo Espinalt y García, era, hacia 1778, Oficial del Correo General de Madrid, y seis años más tarde fue ascendido a Administrador principal del Correo de Valencia. Era socio de número de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, tal como se especifica bajo el extenso título que ya hemos visto que tenía su obra.


Ahora bien, puestos a buscar los datos que nos ofrece sobre Ibi, que es lo que nos interesa, tenemos que ir hasta el tomo X, página 20, en la que nos ofrece la siguiente información:


VILLA DE IBI.


EN medio de una gran llanura, que llaman la Hoya de Castalla, está situada la Villa de Ibi, á los diez y seis grados, y catorce minutos de longitud, y treinta y ocho grados, y cuarenta y nueve minutos de latitud, en la falda del pequeño monte del Carrascal, ó Santa Lucia, llamado así por haber en su cumbre una Hermita de esta Santa á una legua de la Ciudad de Xixona, á su Norte. Tiene seiscientos diez y ocho vecinos en una Iglesia Parroquial, cuyo Titular es San Salvador, con un Cura, y seis Beneficiados, un buen Hospital, y tres Hermitas. Los mas de sus naturales se dedican á cardar lana, y estambre, y las mujeres á la hilada para las Fábricas de Alcoy : hacen un buen comercio de la aceytuna que llaman del Cuquillo, la adovan, y llevan en barriles á diferentes partes. Hay en su termino muchas fuentes que forman un arroyo, cuyas aguas sirven para regar una gran Huerta, que produce mucha hortaliza, y fruta de toda especie : está toda su jurisdicción plantada de olivos, moreras, almendros, y otros arboles frutales : produce, trigo, cebada, almendra, centeno, vino, seda, y aceyte el mas exquisito de España. En el monte del Carrascal hay cuatro Pozos para recoger nieve, de los cuales se surten las Ciudades de Alicante, y Xixona, y todas las Villas, y Lugares de seis leguas en contorno de ella, y muchos años las Ciudades de San Felipe, y Orihuela.

La epoca de su fundación no consta ; solo que según Beuter, y Escolano era pueblo de consideración en tiempo de los Romanos : los Moros la destruyeron, pero fundaron un buen Castillo en la cumbre de la montaña de Santa Lucía, del qual aun se conservan algunos vestigios. En el año de 1420 era esta Villa una sola Alqueria, que compró Mosen Francisco Pertusa, y la pobló con Privilegio del Rey Don Alonso V. de Aragón, que confirmó después el Emperador Carlos V. en el año de 1537, en cuyo tiempo ya era lugar de alguna consideracion : lo heredó Bernardo Domenech, que lo vendio á Francisco Pertusa, y este á la Ciudad de Xixona. En el de 1578, obtuvieron sus vecinos el Privilegio de Universidad,  en 10 de Febrero de 1629 el Rey Don Felipe IV la erigió en Villa Real desmembrándolas de la Ciudad de Xixona, desde cuyo tiempo es Realenga, concediendo á sus vecinos varias gracias, que confirmó el Rey Don Felipe V. en 20 de Junio de 1708 por su gran lealtad, con la prerrogativa de que se intitulasen Muy Nobles, Fieles, y Leales, y que en el Escudo de Armas añadieran un Perro rapante en la parte superior, para perpetuar su fidelidad. Tiene por Armas en Escudo dividido en tres partes, dos Castillos sobre peñas uno en cada parte, en campo de plata, y en la parte superior un Perro rapante en campo de oro, y al timbre Corona Real con este lema en la orla : Ibi Regii Patrimonii , del modo que están figuradas en Tomo VIII. Estampa segunda numero treinta.


Para los que gustéis disfrutar de su lectura en su formato original, os adjunto escaneadas las páginas donde quedó registrada toda esta información sobre Ibi.



Las últimas líneas hacen referencia al escudo de la Villa, describiéndolo, y mostrando una representación gráfica del mismo, pero en un tomo diferente, concretamente en el número VIII. 

Os adjunto la estampa en la que aparece, acompañado de los escudos de otras poblaciones. El de Ibi podéis encontrarlo en la parte izquierda, con el número 30. De todas formas, os lo dejo también por separado más abajo.




Espero que hayáis disfrutado de esta breve aproximación a uno de los textos sobre Ibi, que aunque quizás no sea de los más conocidos, sí que nos deja testimonio escrito de un pasado que podemos imaginar y analizar gracias a ellos.


Un saludo, Ibi bloggers.



Imágenes: extraídas del Repositorio Institucional del Banco de España.






domingo, 24 de enero de 2021

La rotulación y numeración de las calles y casas

A veces pasa que hay cosas que no apreciamos, porque están tan sujetas a lo cotidiano, que las pasamos por alto, y desconocemos que tal vez, tras ellas se esconde una historia, o un origen concreto, que puede llegar a ser interesante y curioso.

A mi parecer, es algo aplicable al tema a tratar hoy: las placas con los nombres de las calles y la numeración de las casas, y no me refiero a las placas modernas, ya sean metálicas, cerámicas o de otros tipos, que son sucesoras directas de las que vamos hablar aquí.

Como pasa con muchas cosas, todo tiene un origen y un porqué, y el tema en cuestión no se escapa a ello, así que hay que viajar hasta el año 1859, que es cuando por primera vez en Ibi se fabrican y colocan estas placas cerámicas blancas y azules que habréis visto en algunas calles del casco antiguo.

Pero, ¿por qué justo en ese momento? Bien, con el objetivo de elaborar con todas las garantías posibles el censo de población de 1860, se promulgó la Real Orden sobre Rectificación del Nomenclátor general de los pueblos de España, de fecha 31 de diciembre de 1858, destinada a la formación de un completo padrón de edificios.

Para ello, fue necesario identificar todas las calles y plazas, dando nombre a las que aún no lo tuvieran fijo, o estuvieran indebidamente agregadas a otras calles, adjudicándoles la denominación con que se las conocía popularmente.

En este sentido, Ibi realizó sus "deberes" con agilidad, pues en abril de 1859 los trabajos ya estaban concluídos.

Estas placas con los nombres de las calles debían ser colocadas en ambos extremos de las mismas, concretamente en la parte izquierda del transeúnte, pues las indicaciones que marcó esta ley estaban sujetas a una serie de normas y criterios rigurosos.

Dentro del pueblo, por ejemplo, todo debía estar rotulado y numerado con pinceladas azules sobre cerámica blanca, sin consentirse variación de dimesiones o de formas, ni arbitrariedad en su colocación.

A la hora de numerar todas las casas de cada una de las calles y plazas, se dio entrada a las mismas según su proximidad a la Casa Consistorial (actual Archivo Municipal), de manera que los números impares quedaran en la acera de la mano izquierda, y los pares en la de la derecha.

Estos que aparecen a continuación son algunos ejemplos de placas que aún se conservan y que he podido fotografiar recientemente. Hay algunas que han llegado hasta nuestros días en buenas condiciones, sin embargo otras, no han corrido la misma suerte.



En total se contabilizaron 761 edificios en el casco urbano, y de aquellas primeras placas cerámicas con los nombres de las calles, hoy en día solamente queda una en su lugar, que es la que podéis ver en el nº 1 de la calle Subida a San Antonio. Dado que su estado no es el más adecuado, y la casa donde se encuentra tampoco se encuentra en las mejores condiciones, esperemos que no se pierda para siempre.

Además, en todas las entradas al pueblo, junto a la denominación de la calle que correspondiera, se colocaron también azulejos indicando el nombre de la población, el partido judicial, y la provincia a la que pertenecía. Útiles para los viajeros, informaban a todos los habitantes de la división administrativa de España en provincias, vigente desde hacía escasamente veinticinco años.


De estas últimas, y al igual que ocurre con las cerámicas alusivas a los nombres de las calles, solamente queda una en su lugar, se trata de la que existe en el nº 30 de la calle San Juan, en un estado bastante lamentable, y medio escondida detrás de una bajante. 

Además de ésta, se tiene conocimiento de la ubicación de al menos dos más. Una era la de la calle Berlandí, que al demoler la casa en la que se encontraba para construir una nueva, fue retirada (pues tienen la consideración de bienes protegidos), sin embargo, tanto esa placa como la de la calle se rompieron en el proceso de extracción de la pared, y sus pedazos fueron llevados al Archivo Municipal, donde deben estar.

De la otra placa, da testimonio Ramón Samper, de la que decía "que está adosada en la fachada superior de la casa nº 33 de la calle de San Roque". Así mismo indicaba también que esta casa ya no existe ya que fue demolida para dejar paso a edificios modernos. Su ubicación correspondería aproximadamente al punto intermedio entre los actuales 23 y 25 de la misma calle. Adjunto imagen de la misma a continuación.


Lógicamente, existirían más placas cerámicas de este tipo en las otras entradas a la población, lamentablemente no dispongo de información sobre ellas.


Ahora bien, no solamente el casco urbano fue objeto de ordenación, sino que la totalidad del término municipal fue sometido a la ley anteriormente mencionada. Para ello se dividió administrativamente en cuatro cuarteles rurales por líneas teóricas dibujadas siguiendo caminos o barrancos en dirección a los cuatro puntos cardinales. De esta forma, tenemos que el cuartel Este se centraba en el Camino de Alcoy, el cuartel Norte en el camino de Valencia, el cuartel Oeste en el Camino de Castalla, y el cuartel Sur en el Camino de Tibi.

En cada uno de ellos, las masías, casetas, o cualquier edificio se identificó por un número creciente conforme aumentaba su distancia al pueblo. Dicho número esta vez debía ser en color negro sobre azulejo blanco, con una pequeña letra en la esquina superior derecha, inicial del cuartel que le correspondía (E, N, O, S). Estas placas hoy día ya son  muy escasas, pues los cambios de numeración, el expolio y el abandono han acabado con la mayoría de ellas.

En este caso, se contabilizaron 288 edificios dispersos entre todos los cuarteles: 88 en el Este, 52 en el Norte, 40 en el Oeste, y 108 en el Sur.

En el cuartel Norte, entre el camino de Onil, y el barranco de las zorras, se identificaron casas en el Alamí, Santa María, Biscoi y Las Doncellas. Comenzaba a numerarse en la Bolta (1N) y la Horta del Pont (2N), e incluía las ermitas de San Miguel (13N) y de Biscoi (38N), el pozo de nieve de Barber (49N), y los ocho molinos hidráulicos que había en Ibi.

Éstos, ordenados por distancia eran: el Molino de la Balsa (4N), el Molí Chiquet (6N), el Molino de papel (7N), el Molino Nuevo (10N), el Molino Vicari (15N), el Molino Curt (17N), el Molino de la Peña (20N), y el de Don Pascual (22N). Entre los dos primeros, junto a la balsa, se situaba la caseta del Partidor de Aguas (5N).

Las 40 edificaciones del cuartel Oeste empezaban con El Corralet (1O), entre las calles de Tibi y de Alicante; y el Balsín (2O), junto al camino de Castalla. Llegaba hasta la partida del Safarich, y numeraba Derramadores, algún Alamí, y sobre todo Alfases y Doncellas.

El cuartel Este alcanzaba su número más alto en la partida de Corbó (82E), y reunía casas de Campos, Returas, y la Canal, así como Ramblas y Foyetas.

A él pertenecían las ermitas de Santa Lucía (6E), y la de San Pascual (53E), la casa de Foyaderes (62E), y los pozos de nieve de Pocotrigo (4E), el del Caño (70E), y el del Simarro (75E).

En cuanto al cuartel Sur, comprendía el terreno entre el camino de Alicante, por la parte de poniente, y los caminos de la Devesa y de Torremanzanas. Era el más poblado e incluía Foyetas, Ramblas y Sargarets; Ribarrojas, Derocas, y Argamells; Plas y Carrascales. El primer número correspndía al pozo de nieve de la Calle San José (1S), y también pertenecían a este cuartel el Sargaret (25S), y el Carrascal de Anselmo (102S).


Sin duda, una información curiosa y muy interesante sobre estas placas que como mencioné al principio, pasan desapercibidas a diario, pero que guardan una historia digna de ser contada y recordada, gracias al estupendo estudio que en su día realizó Lidia Sancho, y de cuyo artículo me he servido para poder acercaros hoy esta entrada.

Espero que la disfrutéis.


Saludos, Ibi-bloggers.





Fuente: Azulejos, rotulación y numeración (Lidia Sancho). Revista de Fiestas de Moros y Cristianos 2015

Placa 28N: Extraída del mismo artículo.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Apuntes sobre la indumentaria de las comparsas desaparecidas ( 5 ) : Los Romanos

La de Romanos será la última de las comparsas desaparecidas en tratar en esta serie de entradas, y la que hasta la fecha más se resiste a ser sometida a un análisis mínimamente exhaustivo. El estudio o investigación de las prendas que conformaban su indumentaria ha resultado más complicado que el de sus compañeras, pues las fotografías que existen de esta comparsa casi siempre muestran a sus festeros desde lugares lejanos,  y con gente u objetos delante, ocultando buena parte de ellos, lo que dificulta muchísimo su observación.

No obstante, intentaré indagar en ello todo lo que me sea posible en base a las imágenes que he podido reunir, y para ello lo primero será mostrar la fotografía en la que a los festeros de la comparsa de Romanos se les ve más cerca y con más claridad. Se trata de una fotografía que ya conocéis y que lleva el título  "Vista de Fiesta", y cuyo autor, como se comentó anteriormente, es Beltrá. 


En ella, podéis verlos en la fila de la izquierda y en la parte inferior, haciendo la curva para adentrarse en el antiguo Ayuntamiento. Van formando fila portando los arcabuces al hombro, luciendo todos ellos sus característicos cascos con penacho. Os dejo ampliadas dichas zonas a continuación para que podáis verlos mejor.


¿Qué podríamos decir de su indumentaria? La verdad es que las fotografías conocidas, (y cuando digo conocidas me refiero a las que yo he logrado reunir, ya que es posible que existan otras que yo no conozca) no aclaran si la principal era una prenda larga que llegaría más o menos a las rodillas, más o menos como si fuera una túnica corta, y que se ajustaría a la cintura mediante un fajín; o por el contrario,   eran de dos prendas diferentes: camisa y faldón. 

En cualquier caso, el fajín que llevaban en la cintura, y el cual llevaban anudado parece que sobre el lado izquierdo, dejando caer sus dos extremos, hace que no podamos distinguir si se trataba de una o dos prendas.

Sea como fuere, sí es cierto que la parte superior era de manga corta, y además esta manga era de un color distinto al del resto de la prenda al que iba unida, llevando en el borde de la misma una tira de un color más claro, casi blanco. El resto del brazo estaba cubierto por algún tipo de camisa interior de un color mucho más claro. 

El cuello y los puños muestran una curiosa decoración, diría también que en color blanco

En el pecho, concretamente en el lado izquierdo llevaban una cruz de un color algo más oscuro. Este adorno en forma de cruz se daba también, si lo recordáis, en los Garibaldinos.

También llevaban capa, de color oscuro, de cuya parte superior colgaban unos cordones terminados en grandes borlas. Esto se aprecia muy bien en el Romano que va a entrar al antiguo Ayuntamiento.

El colofón al traje de esta comparsa no podía ser otro que el típico casco con penacho que suele identificar las indumentarias romanas. Este penacho del casco no era de un solo color, sino que como se ve en las imágenes, cada uno tenía entre dos y tres colores distintos.


En la otra fotografía de Beltrá "Misa de campaña", que podéis ver a continuación, tenemos a varios festeros Romanos en las filas del fondo, junto a las banderas.


Además, ésta nos aporta un dato realmente curioso, y es que como podéis ver, parece ser que algunos de los componentes de la comparsa de Romanos también llevaban barba postiza, al igual que los Moros de la Manta y los Moros de la Capa. A continuación lo podéis comprobar en la ampliación de la imagen, que aunque no se muestra con la calidad que me hubiese gustado, si bastará para comprobar este dato.

             

En la siguiente fotografía que también hemos visto con anterioridad en otra entrada, podemos ver al Capitán Cristiano del año 1913, Rafael Vilaplana "el dels camionets", de la comparsa de Romanos, que aparece sentado en primera fila, y detrás a la izquierda, a su hermano Alberto, también como festero de la comparsa, aunque los trajes que llevaban no se corresponden con los oficiales, ¿por qué? El comentario que acompaña la fotografía nos lo aclara: el hombre que aparece en el centro de la fotografía, detrás de los Capitanes, y al cual se le menciona como "el tío Fluix", era un alcoyano que les alquiló los trajes y deseó acompañarles. Por ello, parece que optaron por no llevar el traje oficial, con la banda que distinguía a los Capitanes, y eligieron alquilar otros un poco más especiales. La niña que acompaña al Capitán era su hija María, que ejerció de Rodella.

  


Las dos siguientes imágenes pertenecen también al mismo año. En la de la izquierda podéis ver al mencionado Capitán con su hija, la Rodella; y en la de la derecha al Capitán posando él solo. Ésta última fotografía la podéis encontrar enmarcada en un tamaño bastante grande en el Museo de la Fiesta, que como sabéis se ubica en la Casa Gran. La fotografía, como indica el cartel de la parte inferior, fue donada por los hijos del Capitán.



Lamentablemente, la fotografía dedicada a la comparsa de Romanos no da más de sí en lo referente a lo que he podido reunir. Únicamente en la foto de la Embajada de 1888 (colección Samper nº 11) aparece entre la multitud un Romano, el cual se distingue por llevar puesto el casco, hacia el centro de la imagen. Así pues, con la esperanza de encontrar algún día nuevas fotografías que nos aclaren con más precisión cómo era la indumentaria de los Romanos, hacemos la parada en este punto en lo que respecta al análisis de sus prendas.

La historia de esta comparsa nos dejó también algún dato curioso, y es que los Romanos participaban, además de en las fiestas de Moros y Cristianos, en la Semana Santa. De ello, da cuenta Antonio Anguiz en un artículo publicado en el libro de Fiestas de 1998, en el que nos cuenta que antiguamente,  en la procesión del Viernes Santo, a la hora de sacar la Imagen del Jesucristo en el Sepulcro, debido a su gran peso, "...precisaba de doce esforzados mozos del reemplazo siguiente para su traslado, y con frecuentes relevos. La Guardia Civil, por medio de una pareja, escoltaba el Paso y con la particularidad de que era acompañada por dos parejas de componentes de la Comparsa de los Romanos que tenían ese privilegio y de lo que estaban muy orgullosos, haciendo sus relevos".


Llegamos pues, al final de esta serie de análisis de indumentarias de las comparsas desaparecidas, que tanto he disfrutado realizando. Espero que a vosotros también os hayan resultado agradables, y hayáis sentido, al menos, la curiosidad que despiertan estas comparsas que han quedado casi olvidadas, y cuyo rescate de ese olvido, justifica estos artículos. Si alguien ha sentido mínimamente un poco de curiosidad y ha imaginado como vestían aquellos festeros que daban forma a las Fiestas Mayores de Ibi de hace ya más de un siglo, todo este trabajo habrá valido mucho la pena.

Como también mencioné en artículos anteriores, nunca me cansaré de hacer un llamamiento a aquellas personas que tengan algún tipo de información sobre este tema, ya sea en formato imagen, o bien en testimonio oral que hayan recibido de antepasados, cualquier información contribuirá a hacer más grande el homenaje que merecen estas comparsas, que como digo, un día dieron forma a las Fiestas de Ibi. Por no mencionar que estoy seguro, que alguna prenda de estos trajes debe conservarse hoy día, y sacarla a la luz sería uno de los mejores homenajes a estas indumentarias.

Cualquier sugerencia, comentario, duda, y por qué no, correcciones y críticas constructivas, serán bien recibidas, y me alegraré de recibirlas, pues significará que a alguien, en algún momento le interesó un tema tan concreto como el que hemos tratado: Las comparsas desaparecidas de Ibi.


Saludos Ibi bloggers.



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Fotografías utilizadas para esta entrada:

- Fotografía "Ibi. Vista de Fiesta": Biblioteca Digital Valenciana
- Fotografía Misa de campaña: cedida por Sofía Morant Gisbert
- Fotografía Capitanes y festeros: grupo Historia de Ibi (Facebook)
- Fotografía Capitán cristiano y Rodella: http://fotosantiguasdeibi.blogspot.com
- Fotografía Capitán cristiano solo: Museo de la Fiesta de Ibi