sábado, 5 de septiembre de 2026

¿Los colores reales de los Moros de la Capa?

Siguiendo con la línea de divulgación de la historia de las comparsas desaparecidas, este año he tenido la oportunidad de preparar un artículo al respecto, para la revista de fiestas de Moros y Cristianos.

Concretamente se centra en los colores que muy probablemente fueron los reales de las prendas que daban forma al traje de dicha comparsa.

Aunque como digo, el artículo se encuentra en la revista de fiestas, concretamente dentro de la sección Revista Literaria, he querido ponerlo también aquí, para que todas aquellas personas que por diversos motivos no tengan la ocasión de hojear sus páginas, puedan leerlo a través del blog.

Aquí lo tenéis:

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¿LOS COLORES REALES DE LOS MOROS DE LA CAPA?

 

Hay una frase que dice aquello de que “La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiera ocurrido pedir”, y en cierto modo esto es aplicable al objeto de este artículo, aunque en este caso, y a nivel personal, no solamente sí que se me ocurrió, sino que además siempre lo deseé.

Como gran apasionado de todo ese misterio que rodea a las comparsas desaparecidas de nuestro pueblo, y después de haber intentado averiguar cualquier información al respecto, he podido ser testigo en primera persona de todas las dificultades que esa tarea representa. Y no solamente yo, sino que todo el equipo que tuvimos el honor de recrear el año pasado los trajes de las comparsas desaparecidas, nos dimos cuenta de que entre todas esas dificultades que aparecieron en nuestro camino, había una que difícilmente podríamos resolver: determinar los colores originales de los trajes de aquellas comparsas.

Sin embargo, un día se dio una de esas casualidades a las que hace referencia la cita del principio, la cual quiso que acabara en mis manos una antigua fotografía en la que aparecía una persona ataviada con el traje de los moros de la capa, y que, para mi sorpresa y emoción, estaba coloreada.




Explicaré primeramente como llegó hasta mi aquella imagen que considero un valioso documento gráfico, casi un tesoro. Se trata de una fotografía propiedad de Manolo Martínez Valls, en la cual aparece fotografiado su abuelo materno, Primitivo Valls el del molí de la tía Roseta.

Tal y como indica su reverso, está datada en el año 1919, y como suele suceder con las mencionadas casualidades, quiso el azar que Manolo Martínez mostrara esa fotografía a Francisco Esteve Pla, quien sabía muy bien de mi interés por el tema, y que tuvo a bien, lo cual le agradezco enormemente, hacérmela llegar para poder examinarla con más detenimiento.




De ese modo, pude disfrutar de aquel pedacito de historia, historia de los moros y cristianos de Ibi, lo cual me ha llevado a presentarles estas conclusiones que ustedes podrán verificar observando la imagen que acompaña al artículo, que no es otra que la fotografía a la que hago mención.

Dichas conclusiones están basadas en la observación de la imagen, con lo cual no pueden ser confirmadas al cien por cien, y de ahí el título interrogativo de este artículo, que más que por dudas mías, es por pura precaución, porque a nivel personal, creo firmemente que esta fue la “colorida realidad” de esta indumentaria.

 

El arte de colorear las fotografías, y más con el cuidado con el que se hizo ésta, es más que probable que sea fruto del trabajo del fotógrafo que la realizó, con lo cual, es lógico pensar que coloreó las prendas con los colores que vio él mismo en el momento de captar la imagen, y eso es lo realmente importante puesto que casi con toda seguridad estaríamos ante los colores reales de las prendas del traje de los moros de la capa.

Al examinar la fotografía, veremos el colorido que nos transmitió este fotógrafo, sin ser consciente de lo importante que podría ser este hecho en el futuro, y que fue el siguiente:

Podemos ver que la camisa presenta un color verde oliva, con la parte central y el cuello ofreciendo unas tonalidades amarillas perfiladas en rojo. Los puños destacan en un rojo que está cerca del granate, el mismo tono que tiene el fajín, una parte del turbante, y por supuesto, la capa.

Esta capa, la cual da nombre a la comparsa, lleva los flecos y los bordados en tono entre amarillo y dorado, mientras que la parte interior de la misma, se mantiene en color blanco.

En lo que respecta a los pantalones bombachos, se muestran en un color azul plomo.

El conjunto se nos presenta como una combinación de colores muy elegante, los cuales, de nuevo debo decir que creo sinceramente que fueron los reales de los moros de la capa, por todo lo expuesto más arriba.

Así que, si tenemos recreado el traje, y damos estos colores como ciertos, podríamos, bien podríamos decir que hemos recuperado al completo la indumentaria de una comparsa desaparecida, ¿no es una magnífica noticia para la historia de nuestra Fiesta?

Yo creo que, rotundamente lo es.

Es una verdadera pena que esta información llegara a posteriori de haber comenzado la confección de los trajes que presentamos en el acto del año pasado, pero aun así es una magnífica noticia que haya salido a la luz, y es por ello que quiero agradecer encarecidamente a Manolo Martínez Valls, y a Francisco Esteve Pla, el haberme hecho llegar este impagable documento, esta fotografía que es testigo de un pasado que esconde muchas cosas todavía en lo referente a las fiestas de Moros y Cristianos de Ibi.

 

Felices Fiestas.


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Hasta aquí el artículo, espero que os guste.
Recordad siempre que esta fue una de las comparsas antiguas, y que aunque ya no exista, fue junto a otras, protagonista durante años de nuestras fiestas de moros y cristianos.

Saludos, Ibi bloggers.


domingo, 1 de mayo de 2022

Cruces de término en Ibi

Las cruces de término, o cruceros, son elementos que solían colocarse a las entradas y salidas de las poblaciones, así como también en cruces de caminos.

La denominación cruz de término, nos indica que, evidentemente se trataba de una cruz, la cual se erigía en lo alto de una columna, colocada ésta sobre una plataforma escalonada, o sobre un plinto. 

Como ya sabéis, Ibi no fue ajeno a este elemento, puesto que casi todos conoceréis la cruz que hoy día permanece junto al Patronato,  al inicio de la calle José Pineda, y marcando el lugar de donde partía el antiguo camino de Alcoy. De esta cruz ya hablamos en su día en este blog, aportando, entre otros datos, la fecha de su construcción, en 1609, por Esteve Brufau, su destrucción en 1936, y su posterior reconstrucción en 1942, tal cual podemos contemplar hoy en día.

Hasta que son datos que más o menos todos podemos conocer, pero lo que en realidad no es tan conocido, es que Ibi no solo tuvo una cruz de término, sino que tuvo varias más, ubicadas en los puntos de partida de diferentes caminos.

Concretamente, hay constancia de al menos cuatro cruces en total, siendo una de ellas la arriba comentada, que está situada, como hemos dicho, al principio del antiguo camino de Alcoy.



Gracias al trabajo de Lidia Sancho, publicado en la revista de fiestas del año 2012, tenemos conocimiento de dos cruces más:

- Una situada en el extremo sur de la calle San Roque, que separaba el camino de Tibi, del camino de Jijona. Se trata del lugar donde se juntan hoy en día la calle Tibi, y la de San Roque.

Literalmente dice así: "(...) calle de San Roque. En el extremo meridional de ésta una cruz caminera separaba el camino de tibi del que iba a la Pileta de la rambla y a Xixona."



- Otra se encontraba frente a la ermita de San Vicente, separando los caminos de Castalla, y el camino de Alicante. Éstos caminos, hoy convertidos en calles en su tramo inicial, han mantenido la denominación como calle Castalla, y calle Alicante.

Así se mencionaba en el artículo: "(...) plasa de sant visent, explanada donde se situó en la segunda mitad del siglo XVI una ermita de la misma advocacióm. Frente a esta hubo también una cruz que separaba el camino de castalla que discurría paralelo al río y el camino de alacant."




- Además de las tres cruces comentadas, habría existido una cuarta cruz, cuya existencia y ubicación han sido transmitidas de forma oral, y que estaba ubicada separando los antiguos caminos de Torremanzanas, y el camino de les Blancuretes. Este lugar, se identificaría hoy día junto al Colegio Cervantes, justo en la confluencia de las calles San José y Luis Vives.



Hoy día, de estas cuatro cruces, solamente nos queda una, aunque no es la original, ya que como se ha dicho, se reconstruyó en 1942. 

Del aspecto de las demás, tampoco sabemos nada, así que nos queda solamente imaginar las calles de aquel Ibi antiguo, que con estas líneas pretendo recordar.


Un saludo, Ibi bloggers.




Fuentes consultadas:

De caminos a calles: Ibi entre los siglos XVI y XVII. Lidia Sancho.  Revista de Fiestas del año 2012.

Fotografía 1: Raúl Perales Giraldo.

Fotografías 2, 3, y 4: Street View (Google).

sábado, 12 de febrero de 2022

La lápida conmemorativa de Froilán Carvajal

El 8 de octubre de 1869 moría ejecutado a las afueras de Ibi, Froilán Carvajal y Rueda. Concretamente a la salida de Ibi hacia Alcoy, en el lugar conocido como el Altet.

Conocido es el hecho que en aquel lugar fue colocada una lápida conmemorativa que desapareció cuando asfaltaron o ampliaron la carretera.

Hoy me gustaría contaros algunas cosas sobre esta lápida.

Los datos de los que dispongo nos llevan directamente hasta el año 1914, cuando el Dario de Alicante publicaba varias noticias sobre la apertura de una suscripción para erigir un monumento en Ibi a la memoria de Froilán Carvajal.

En la primera de ellas, titulada "Una suscripción", y publicada el 7 de octubre de 1914, se reflejan las cantidades que se han donado a tal efecto, y se anima a hacer aportaciones en la sede de la "Escuela Moderna", a nombre de D. Baldomero López Arias.

Esta Escuela Moderna que se menciona, fue fundada en 1901 en Alicante, y su ideario sería neutral en materia religiosa. Su modernidad residía en que la escuela tenía una estructura pedagógica basada en estudiar sobre láminas y mapas, con biblioteca bien provista y museo. Según su fundador, se aprendía mejor viendo que oyendo, obteniendo de ese modo una mejor comprensión de las cosas. 

En el momento de su fundación se estableció en el número 15 de la calle Parque, aunque el creciente número de alumnos matriculados, la llevaron a cambiar varias veces de domicilio. De este modo, pasaría a establecerse en 1905 en la calle Bazán, 67; en 1909 en la calle Castaños, 42, dirección que es la que aparece en la noticia, y donde se podían depositar los donativos. Finalmente se trasladaría en 1919 a la calle Bazán, 30.

Su fundador, el mencionado Baldomero López Arias (1872-1933), ejerció como profesor en dicha Escuela junto a su hermano Rafael. Licenciado en Teología Bíblica, militó en el Partido Republicano Radical Socialista. Ejerció el magisterio en Sevilla, Córdoba, y Granada, ofreciendo charlas evangélicas. Pasó después por Figueras y varios pueblos de Gerona, para establecerse finalmente en Alicante donde fundaría la Escuela Moderna, en la cual trabajó hasta 1921. En sus últimos años de vida, se convirtió en el primer pastor protestante de Elche.

Una vez puntualizados estos aspectos, que ayudarán a comprender mejor el contexto, volvemos a la noticia, la cual os adjunto a continuación.



No sería ésta la única vez que el Diario de Alicante se haría eco de esta iniciativa, puesto que tan solo dos días después, el 9 de octubre de 1914, volvía a aparecer en el mismo otra noticia con el titular "Para un monumento". Os la adjunto también.




El monumento finalmente se hizo realidad en forma de lápida conmemorativa, y durante años estuvo colocada, como se ha dicho, en el lugar donde tuvo lugar la ejecución de Froilán Carvajal. 

En  ella se aprecian los desperfectos propios del paso del tiempo al estar expuesta a la intemperie, y tiene grabada una cruz con una leyenda que dice los siguiente: 

"A LA MEMORIA DEL IИOLVIDABLE MARTIR DE LA REPUBLICA DOИ FROILAИ CARVAJAL FUSILADO EИ IBI EИ 8 DE OCTUBRE DEL"

Y en la parte inferior obviamente figuraba el año, que era 1869, pero el desgaste en esta zona de la piedra hace que ya no pueda leerse.

A continuación podéis ver una imagen de la misma.




En cuanto al lugar concreto donde estuvo colocada, podemos decir que se encuentra a la salida de Ibi hacia Alcoy, a la derecha, un poco más adelante del punto donde la calle El Altet confluye con la avenida del V Centenario.

Existen varias fotografías en formato postal que muestran a un numeroso grupo de gente el día de la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, asistiendo al lugar donde fue fusilado Froilán Carvajal, y por tanto, donde se encontraba el monumento. Estas postales forman parte de la colección Samper, y al dorso de una de ellas,  el propio Ramón Samper dibujó un pequeño mapa del lugar. 

Quiero agradecer a su hija Mª Carmen Samper la donación de las mismas para mi colección particular.

Os las adjunto a continuación.





A la derecha, dibujo que muestra el lugar donde fue fusilado Froilán Carvajal, y por tanto, donde estuvo colocado el monumento.



Hemos visto que la recaudación para construir el monumento tuvo lugar en el año 1914, sin embargo, parece ser que anteriormente a esta fecha existió en el lugar una cruz, puesto que existe un mapa que da fe de ello.
Se trata del mapa de Ibi de 1899, correspondiente a los bosquejos planimétricos por términos municipales mandados elaborar por la ley de 24 de agosto de 1896. Como hemos dicho, el de Ibi es de 1899, y si ubicamos en él el lugar del suceso, encontramos una marca de una cruz junto a la leyenda "Cruz de Carvajal". 



Tal vez la lápida conmemorativa que se construyó a iniciativa de Baldomero López Arias sustituyera a partir de 1914 a la antigua cruz que se puede ver en el mapa de 1899. 

Esta lápida permaneció en su lugar hasta un momento en el que al parecer fue asfaltada o ampliada la carretera, cuando don Javier Sánchez se apresuró a rescatarla cuando estaba a punto de ser destruida, gracias a lo cual hoy día se conserva, y es una pieza digna de estar en un museo de historia ibense.


Un saludo, Ibi-bloggers.


domingo, 30 de enero de 2022

Un pozo de nieve en el Ravalet

Por muchos son conocidos los pozos de nieve que existieron en lo que hoy es el Ibi urbano, pozos que desaparecieron, pero que llegaron a conocerse por medio de alguna fotografía antigua, y sobre todo por la información que de ellos se dejó en libros y publicaciones.

Estos pozos fueron los más conocidos de aquellos "urbanos", aunque siempre se dijo que posiblemente existieron más, de los cuales nunca se llegó a tener constancia.

Hoy quiero hablar de uno de esos pozos menos conocidos y que no se encuentra catalogado en aquella relación en la que sí se incluían los del Corralet, el de les Ànimes, el de les Eres, el de Pocotrigo, o el del Sargaret. Se trata de un pozo de nieve que existió en la calle Ravalet.

Dicho pozo aparece mencionado en varios documentos.

El primero de ellos, que amablemente me hace llegar Manuel Monleón está fechado en el año 1771, y en el mismo se especifica la solicitud de corte de unos chopos para, con la madera resultante, reparar una vivienda junto a la cual se ubica el pozo. Pero analicémoslo con un poco más de detalle.

El documento comienza con la mencionada solicitud que Gaspar Bornay hace, en nombre de un religioso agustino llamado Thomas Servent, el cual "está disfrutando de una Casa de abitación (sic) con su Pajar, y Pozo de Nieve con Cubierta". Este pozo de nieve, nos dice el documento que se encuentra junto a dicha casa, la cual está situada "en el poblado de esta Villa, a a la salida de ella, y Calle llamada del Ravalet". 

Ya que esta "...propiedad necesita de algunos reparos (...) por defecto de madera(...)", se pide permiso para cortar diez chopos de algunas zonas cercanas en las que se encontraban estos árboles, y por tanto la madera necesaria: "Y encontrando de apta para dicho efecto en los realengos de las cercanías (...) Pido, y Suplico se sirva concederme licencia para el corte de diez chopos de los que se hallan en los referidos  sitios realengos..."

A continuación os dejo el documento para que podáis verlo.





El segundo documento, forma parte del índice de fincas rústicas y urbanas de Ibi que comprende el período de 1768 a 1862, y que generosamente me hace llegar Francisco Esteve Pla.

Si nos vamos al folio 10/Bto. del año 1827, podemos ver que en el apunte número 23 (el tercero empezando por abajo), se hace referencia al poseedor de la finca: Vicente Valls. En este punto, se registra un contrato bajo la denominación "Quitº de censo". Como clase de finca se especifica, y aquí es donde viene lo importante para este caso: "corral cubierto y pozo de nieve".  A continuación aparecen otras anotaciones como Cargas que tiene: libre.  Pueblo: Ybi.  Distrito: Ravlaet.  Libro: 59 (que es donde se encuentra la copia notarial del documento completo).

Igualmente os adjunto imagen del mismo para que podáis ver la anotación tal cual.







Este pozo de nieve, sea como sea, al igual que sus compañeros ubicados dentro del Ibi urbano actual, terminó desapareciendo en algún momento, cayendo en el olvido su ubicación. Sin embargo, hace algunos años se localizaron los restos de un antiguo pozo en el solar correspondiente al número 10 de la calle Ravalet, y parte del número 12, que bien podrían ser los del pozo que se cita en los documentos. 



Calle Ravalet. Solar correspondiente al número 10, y a la izquierda parte del edificio número 12, lugar donde se localizaron los restos de un antiguo pozo de nieve. ¿El que citan los documentos?



Sirvan estas líneas como homenaje, y para rescatar del olvido a un pozo de nieve que existió y por tanto merece ser recordado como parte del patrimonio histórico de Ibi. Así que cuando paséis por el Ravalet con amigos o familiares, tal vez os apetezca contarles la historia de este pozo de nieve.


Un saludo, Ibi-bloggers.



domingo, 5 de diciembre de 2021

Ibi en la Geografía General del Reino de Valencia


Echando un vistazo a los distintos trabajos enciclopédicos de principios del siglo XX, hay uno que destaca por su exhaustivo compendio de datos geográficos, históricos, económicos, y culturales del antiguo Reino de Valencia. Concretamente me estoy refiriendo a la obra "Geografía General del Reino de Valencia".

Publicada a partir de 1918, y dirigida por Francisco Carreras y Candi (1862-1937), se compiló en 5 volúmenes, de los cuales para el tema en cuestión a tratar en este blog (obviamente Ibi), nos interesa uno en concreto. No obstante, mencionaremos brevemente el contenido de cada uno de ellos:

- El volumen 1, de carácter general, incluye un capítulo sobre Descripción físico-geográfica, por Emeterio Muga Díez; Geología y paleontología, por Daniel Jiménez de Cisneros y Hervás; Fauna valenciana, por Antimo Boscá Seytre; El lenguaje valenciano, por Francisco Carreras y Candi; Agricultura, por Francisco Moprote y Creus; y Arqueología y Arte, por José Sanchis Sivera.

Los volúmenes 2 al 5  hacen referencia de manera específica a cada una de las provincias que lo integran, desglosándolos por municipios.

- Los volúmenes 2 y 3 tratan de la provincia de Valencia, y fueron elaborados por José Martínez Aloy (1855-1924) y Carlos Sarthou Carreres (1876-1971). Estos nombres fueron destacados del ambiente cultural de la Valencia de aquel momento, así como colaboradores enciclopédicos de otras obras relevantes como la Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana.

- El volumen 4, corresponde a la provincia de Alicante, y fue realizado por el que fuera cronista de la ciudad de Alicante, Francisco Figueras Pacheco (1880-1960).

- El volumen 5 y último, fue dedicado a la provincia de Castellón, y corrió a cargo del ya mencionado Carlos Sarthou Carreres.



Como ya habréis deducido, el volumen que nos interesa aquí es el número 4, que hace referencia a la provincia de Alicante, y en el que encontramos las referencias a Ibi, concretamente en las páginas 963 a 965.

En ellas  se describen los aspectos del Ibi de los años 1910 a 1913 a lo largo de 5 apartados. Pero para adentrarnos más en el tema, os dejo a continuación, y de forma literal, lo mencionado en dichas páginas. Además he incluido las notas al pie que figuran en la publicación original, que podéis ver marcadas en rojo, para que así podáis comprender al máximo todo el texto.

Aquí lo tenéis:

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Ibi


I. DESCRIPCIÓN. - Villa distante 13 kilómetros de Jijona y 39 de la capital de la Provincia. Su término ocupa una superficie de 6.143 hectáreas, y limita: al N. y E., con Alcoy; al S., con Jijona y Castalla, y al O., con Onil (1).

Ibi es una alegre villa edificada al pié del monte Teixereta, en la parte oriental de la Hoya de Castalla. Las calles principales son la Mayor y la de Canalejas, y sus mejores plazas la de la Constitución y la De la Iglesia. En la plaza De la Villa están las Casas Consistoriales, antiguo edificio restaurado en 1892. En la calle de la Trinidad hay un bonito teatro. En la de San Agustín está el asilo de San Joaquín, fundado por doña Francisca Guillén. La parroquia de la Transfiguración del Señor aparece en la plaza de la iglesia y es un hermoso edificio, de sólida fábrica y muy espacioso; posee buenas pinturas y data de los últimos años del siglo XVI, aunque las obras principales se ejecutaron en el XIX. Además de la iglesia parroquial, hay cuatro ermitas dedicadas á San Vicente, Santa Lucía, San Miguel y San Pascual.

Según la estadística de 31 de Diciembre de 1910, el número total de edificios y albergues del término de Ibi asciende á 1.148, de los cuales 52 son de un piso, 201 de dos, 679 de tres ó más y 226 calificados simplemente de albergues. Su agrupación y clasificación por entidades es la siguiente: Ibi, villa, 770 edificios; diseminados, 162 edificios y 226 albergues. El número total de edificios en el año de 1900, era de 1.175, y el de albergues, 3.

El alumbrado es eléctrico. El agua potable es muy buena, procede de los manantiales de Santamaría y tiene un magnífico depósito y monumentales fuentes en el pueblo. Hay lavadero y matadero.

El término es muy pintoresco, y por él discurre la rambla Gavarnera ó río de Ibi, uno de los que forman los orígenes del Montnegre. En las inmediaciones del pueblo hay un antiguo castillo derruido.

II. NOTAS HISTÓRICAS. - Se ha dicho que esta villa es la sucesora de la antigua Ibe, en cuyo caso su origen sería anterior al período romano (2). En el siglo XIV, Ibi perteneció a los señores de Cocentaina. A partir del año 1578, según datos del libro de Concell, escrito en valenciano, citado por R. Altamira, hubo en Ibi hornos de pan cocer, mesones, carnicerías y otros establecimientos municipales, que se arrendaban como fuentes de ingresos del Ayuntamiento (3). Cuando fue preciso reducir por la fuerza á los moriscos de Vall de Laguart, que empuñaron las armas contra el decreto de expulsión en 1609, Ibi contribuyó con una compañía de soldados á formar las fuerzas que sometieron á los rebeldes. Ibi en aquella época era Universidad, y constaba de unas 300 casas. Felipe III de Valencia y IV de Castilla, en 10 de febrero de 1629, le concedió el título de villa real (4). En 1794 contaba ya 800 vecinos. El nombre de este pueblo figura en la tristemente célebre jornada de Castalla, de Julio de 1812. Ibi fué uno de los lugares donde se desarrollaron aquellas operaciones, y mientras las tropas españolas del general O'Donnell eran derrotadas en Castalla por los franceses, éstos eran batidos con gran número de bajas en Ibi por las fuerzas del general Roche, quien llegó á apoderarse del pueblo, si bien se retiró enseguida hacia Alicante, para evitar ser vencido por los refuerzos que enviaba el enemigo (5). Ibi, en 1847, contaba 747 vecinos y tenía un hospital y un teatro instalado en la casa-pósito.

III. POBLACIÓN. - Según el censo de 1910, la población de hecho es de 3.549 habitantes, y la de derecho, de 3.802. En 1900, la de hecho era de 3.653, y la de derecgim de 3.805. Con arreglo á la estadística de 1900, saben leer, 16 varones y 54 hembras; leer y escribir, 554 varones y 322 hembras, y no saben leer, 1.297 varones y 1.410 hembras. 

La Patrona es Nuestra Señora de los Desamparados, á la cual se dedican las fiestas de la primera quincena de Septiembre. El 17 de Mayo se lleva á efecto una concurridísima romería á la ermita de San Pascual. Festejos típicos del pueblo son los llamados "danzas del virrey", que se celebran en Navidad.

IV. RIQUEZA Y TRIBUTACIÓN. - La riqueza minera en 1913 se reduce á tres minas de lignito, con un total de cuarenta y ocho pertenencias. Los promedios de la riqueza agrícola, en el quinquenio de 1908 a 1912, son los siguientes. Superficie cultivada: 2.670 hectáreas, de las cuales 170 son de regadío y las restantes de secano. El cultivo del algarrobo ocupa una extensión de 30 hectáreas, produciendo anualmente 10.000 pesetas; el olivo, 470 hectáreas y 150.000 pesetas; el viñedo, 1.000 hectáreas y 300.000 pesetas; los cereales y las legumbre, 900 hectáreas y 160.000 pesetas, y las hortalizas, la alfalfa y los frutales, 30 hectáreas y 50.000 pesetas. LA superficie inculta es de 3.473 hectáreas. Las aguas de riego proceden de los manantiales de Santa María; se sigue el sistema de regar por tandas de diez y siete días y por el número de horas que cada cual posee. La riqueza zootécnicamente en 1913 es, aproximadamente, con sigue: Número de cabezas de ganado: asnal, 130; caballar, 30; mular, 300; vacuno, "; cabrío, 200; lanar, 500; cerda, 80. Aves de corral, 1.200. Palomas, 300. Conejos, 2.000. Hay una fábrica de luz eléctrica, una de papel, una de tejas y varios Molinas y prensas de aceite. El mercado se celebra los lunes en la plaza De la Iglesia. La medida usual de la tierra es la tahulla, de 1.246 metros cuadrados.

Contribuciones en 1913: rústica, 40.493 pesetas; urbana, 13.124; industrial, 2.151, y minera, 192.

V. ORGANIZACIÓN. - El Ayuntamiento se compone de once concejales y su presupuesto es de 44.218 pesetas, destinándose 7.915 al contingente provincial. Hay una escuela de niños y dos de niñas. La Notaría es de tercera clase. La villa cuenta con un asilo, un Círculo Católico y una banda de música subvencionada por el Ayuntamiento. Hay puesto de la Guardia Civil. La parroquia tiene categoría de ascenso de primera y está dedicada á la Transfiguración del Señor. El correo, á cargo de una cartera. Ibi tiene estación municipal telefónica.

Itinerario desde la Capital: carretera de Alicante á San Vicente, 7 kilómetros; camino habilitado de San Vicente á Ibi, 32. Total, 39.


BIOGRAFÍA. - Luís Cortés (1696). Doctor en Teología, que fué catedrático de Filosofía y autor de varios trabajos literarios.

BIBLIOGRAFÍA. - Ordenanzas para el riego de las Huertas mayores ó de Santa María de la villa de Ibi. (Alicante, 1879).



(1) En el artículo de Alcoy, Ibi se cita solo al Sur de aquella población, por las razones consignadas a continuación: El trabajo de precisar los límites de cada término municipal, nos ha sido sumamente difícil y penoso, porque no estando publicados fielmente en libro alguno, hemos tenido que recurrir á los bosquejos planimétricos, mandados formar en todos los términos municipales de España por la ley de 24 de Agosto de 1896 para la rectificación de las cartillas evaluatorias. En estos planos, que tampoco parecen estar enteramente libres de errores, figuran aisladamente los términos con sus límites respectivos, permitiendo señalar aproximadamente la situación de los municipios limítrofes, pero al estudiar después los planos de estos últimos ocurre con frecuencia que no coincide el linde de un término con el opuesto del municipio limítrofe. (...)

(2) Ibe. - Los historiadores nos hablan de un Ibe, patria de dos primos hermanos, Corbis y Orsua, que se disputaron su señorío y acudieron á dirimir su contienda ante Publio Cornelio Scipion, en Cartagena. La circunstancia de hallarse Ibi en esta región y la semejanza del nombre, han sido causa de reducir aquella ciudad á la moderna villa de Ibi. No juzgamos, si embargo, muy evidente la demostración.

(3) Derecho Consuetudinario y Economía Popular de la Provincia de Alicante, pág. 36.

(4) Según los datos que nos facilitan en el Ayuntamiento de Ibi. En su archivo se conservan también privilegios de Felipe II y Felipe V.

(5) De los combates de Castalla nos ocupamos en las notas históricas de esta población (Castalla). -No lo incluyo al ser excesivamente extenso-


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Una vez leído el texto, debemos hacer varias consideraciones para que el contexto resulte comprensible, y es que se hace referencia a varias calles y plazas que quizás no todos identifiquen ya que su denominación ha cambiado desde entonces. Estoy refiriéndome por ejemplo a la plaza de la Constitución, que es la actual  plaza de la Palla; la calle Canalejas, que es la calle Empedrat; y la de San Agustín, que es Paca Guillem. 

Una vez aclarado este punto, hemos de destacar también que no solamente texto nos aporta esta interesante obra, sino que también podemos disfrutar de una gran cantidad de fotografías, planos, y mapas.

En lo referente a Ibi, la obra nos muestra un mapa y dos imágenes. En primer lugar, encontramos el mapa del entonces partido judicial de Jijona, en el que se encontraba nuestra población, y que podemos ver en la introducción al capítulo decimotercero, que corresponde al ya mencionado partido judicial, y que a continuación os adjunto.



En segundo lugar, y ya insertado en el apartado correspondiente a Ibi, se nos muestra el escudo de la localidad en aquellos años, con todos sus elementos bien definidos. Se encuentra enmarcado en un óvalo y con la leyenda "Ayuntamiento constitucional de Ibi".




Pero sin duda, la sorpresa nos la da una interesantísima fotografía de la iglesia de la Transfiguración del Señor, muy poco conocida, ya que muestra el interior de la misma tal cual estaba antes de 1936, cuando altares, Imágenes, etc. fueron destruidos.





En ella podemos observar, entre otras cosas, la gran lámpara de cristal colgando en el centro del presbiterio, y otras dos más pequeñas a ambos lados, aunque éstas no se aprecian demasiado bien. Los altares laterales son distintos a los actuales, en los cuales no se ven las Imágenes veneradas en ellos, aunque no eran las actuales adveraciones de la Virgen del Pilar y la Virgen de la Merced, sino que estaban dedicados a San Francisco de Paula, y el Niño Jesús de Praga, popularmente conocido como el Jesuset de la Bola.
También se adivinan las Imágenes de San Vicente Ferrer y Santa Lucía, que estaban en el lugar de los actuales frescos de Remigio Soler.

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Y hasta aquí llega la información que podemos encontrar en esta obra sobre Ibi, esa "alegre villa", como la define el autor. Solamente el tomo dedicado a la provincia de Alicante, tiene algo más de 1.200 páginas, por lo que al tenerlo en las manos se deduce que vamos a encontrar una gran cantidad de información, y si a ello le añadimos las numerosas imágenes que nos regala,  el resultado se antoja más que interesante.

En definitiva, nos encontramos ante una obra que al menos por su apartado dedicado a nuestra población,  todo amante a lo ibense y a su historia no dejará indiferente. En mi caso, así fue, y por ello os recomiendo, al menos, echar un vistazo.


Un saludo, Ibi-bloggers.



domingo, 4 de abril de 2021

El monumento a la autonomía municipal

Dentro de los monumentos que tenemos en Ibi, quizá uno de los más desconocidos sea el que está dedicado al cuarto centenario de la Autonomía Municipal.

Actualmente colocado en el parque Derramador, fue compañero de la gran carrasca que durante años le dio sombra, y de la cual solo ha quedado un trozo de su tronco. Su primera ubicación no fue en dicho parque, sino en la plaza de la Palla, pero antes de todo esto, situémonos un poco en la historia a la que hace referencia este monumento.

Conocida por muchos será la fecha del 15 de febrero de 1578, cuando Ibi consigue la primera desmembración de Jijona por parte del rey Felipe II, quien le concede el privilegio de Universidad. 

Por ello, la Corporación Municipal de 1978, siendo alcalde Salvador Miró, y justo cuando se cumplían 400 años de tal acontecimiento, decidió conmemorarlo con diversos actos, uno de los cuales consistió en la construcción y colocación de un monumento dedicado a este cuarto centenario.

El lugar escogido fue la plaza de la Palla, que quedó peatonalizada por primera vez, donde se instaló la obra, elaborada con piedra de Villamarchante, y la cual fue obra del escultor Vicente Ferrero.


El monumento, tal como se encuentra actualmente en el Parque Derramador.

Si nos paramos a observarlo, veremos que consta de dos partes. Una de ellas es una columna, la cual simbolizaba a las villas en la cultura romana, y la otra es un paramento con las inscripciones y con un friso de bronce que contiene las efigies de cuatro personajes que vienen a representar diversas épocas históricas ibenses. 

Por orden, y de izquierda a derecha son los siguientes:

JAIME I: Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, y Conde de Barcelona, conquistador de estas tierras, y que vendría a representar la Reconquista.

PEDRO MONTAGUR: Primer Señor de Ibi, perteneció a una familia noble de origen aragonés establecida en Valencia. En el año 1286, el rey Alfonso III le daría el castillo de Ibi. Viene a representar el Feudalismo, y posteriormente la dependencia de Jijona.

FELIPE II: Este rey, como se ha mencionado anteriormente fue quien decretó la primera desmembración de Ibi respecto a Jijona, nombrándola Universidad. Representaría la Autonomía.

FELIPE IV: Nieto del anterior rey, fue quien elevó la categoría de Ibi a su actual rango: Villa Real. Este momento histórico es el que viene a representar.

Con esto quedó formado el monumento al Cuatricentenario de la Autonomía Municipal, el cual fue inaugurado a las 21:30 h. del 13 de septiembre de 1978.

A raíz de la efeméride, también se celebraron otros actos, como fueron la inauguración del Instituto de Bachillerato, y la presentación del libro de Carlos Cremades y Antonio Anguiz: Del pasado ibense. Como complemento a la construcción del monumento, también se acuñó una medalla conmemorativa en bronce, hecha íntegramente en Ibi, y que estuvo en su día a la venta para quienes quisieron adquirirla.


Anverso y reverso de la medalla conmemorativa que se hizo con motivo del evento.

Así llegamos al año 1985, cuando la Corporación Municipal del momento, y a raíz de una remodelación que tuvo lugar en la plaza de la Palla decide trasladar el monumento hasta el Parque Derramador. El Boletín de Información Municipal recogía esta información: "Hubo que conjugar en esta decisión el conseguir una Plaza de la Palla amplia y diáfana, con todos sus elementos acordes, la fidelidad a su ambiente y austeridad tradicional, con un lugar tan digno y adecuado para ubicar el monumento que significa nuestra autonomía municipal. Por lo que se decidió, incluso después de múltiples consultas, ubicarlo con un ambiente y diseño adecuado en el mencionado Parque del Derramador."


El monumento en la plaza de la Palla. Año 1983

Así pues, en 1986 se lleva a cabo el traslado, colocándolo definitivamente donde hoy se encuentra. También de este momento, el Boletín de Información Municipal se hizo eco: "Asimismo, encontrándose pendiente de colocar el monumento a la autonomía municipal desde que se quitó de la Plaza de la Palla, el equipo de gobierno ha entendido que era el lugar idóneo para ubicar este monumento por todas las características históricas y humanas que reúne aquella zona."

Como ya sabéis, el monumento se sigue conservando en el parque Derramador, sin embargo, el aspecto que presenta no parece que sea el mejor, como podéis observar en la primera fotografía. 

Sea como sea, si alguna vez alguien no tuvo muy claro qué es y qué significaba este monumento, quizás hoy haya podido resolver alguna de esas dudas. Yo espero que así sea.

Un saludo, Ibi bloggers.




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Fuentes consultadas:

Folleto conmemorativo del Cuarto Centenario de la Autonomía Municipal: Donado por Mª Carmen Samper para mi archivo personal.

Boletín de Información Municipal. Época 3ª - Nº 28 (Septiembre 1985)

Boletín de Información Municipal. Época 3ª - Nº 32 (Septiembre 1986)

Callejero Ibense. Entre els plàtinos I l'olivera. Luis Satoca Ricart.


Fotografías:

Monumento en el parque Derramador: Archivo propio.

Monumento en la plaza de la Palla:  Fotografía de Enrique Hernández Delgado. Grupo de Facebook "Historia de Ibi".

domingo, 21 de marzo de 2021

El escudo de Ibi



La heráldica, que es definida como el arte del blasón, y por tanto, como el arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona, es la ciencia que nos ayuda a entender y a componer adecuadamente los escudos de armas, o el código de reglas que permite representarlos y describirlos correctamente.

En función de su ámbito de aplicación, la heráldica puede clasificarse en varios tipos, pero la que nos interesa a la hora de hablar del escudo de Ibi es la heráldica cívica o civil, de la que forma parte la denominada heráldica municipal. Es ésta última la que estudia las características e historia de los escudos de armas, blasones, y composiciones heráldicas que los diferentes ayuntamientos emplean como símbolos gráficos para la expresión de su identidad.

En el caso de Ibi, no hemos sido ajenos a esta identidad en forma de escudo, y ya Antonio Castelló, en su libro Ibi, de bloc a vila reial, nos muestra el primer escudo de Ibi, vigente durante la época foral, y el cual veremos después más abajo.

Pero vayamos por pasos, y lo primero será conocer de qué manera define la heráldica el escudo ibense actual. Por ello, oficialmente, y según Orden de 8 de abril de 1987, de la Conselleria de Administración Pública (DOGV 597, de 29 de mayo. BOE 159, de 4 de julio), el escudo de la Villa de Ibi se describe de la siguiente forma:

"Escudo de forma española. Partido y cortado, en primer y segundo cuartel una torre de gules apurada de plata, en campo de plata; tercero de oro con un perro rampante de sable. En el centro del jefe escusón en losange con cuatro palos de gules en campo de oro. A derecha e izquierda de la punta, fuera del escudo dos L mayúsculas, de oro. Bajo el escudo y fuera de él, una banda o fimbria de plata, con la leyenda IBI REGII PATRIMONII, en gules. Timbrado de la Corona real de España, cerrada, con ocho diademas de las que son visibles cinco."

En este punto habría que indicar que en heráldica, todo recibe una denominación muy concreta. Así, por ejemplo hay que tener en cuenta primeramente la forma del escudo, la cual se describe como española, que es la que tiene la base redondeada. En segundo lugar, los cuarteles, que son las divisiones del escudo, y por último, los colores, o "esmaltes", que merecen mención especial, pues es preciso conocer su nomenclatura para entender perfectamente la descripción anterior, en la cual aparecen mencionados los siguientes:

  • Gules: Rojo
  • Plata: Gris
  • Sable: Negro
  • Oro: Amarillo

Estas aclaraciones, las considero esenciales para comprender enteramente la descripción que se da de nuestro escudo.

Mencionaba anteriormente la antigüedad del mismo, y en esa línea, será interesante conocer que la Generalitat Valenciana, en su publicación "Escuts i banderes dels municipis de la Comunitat Valenciana", califica el escudo de Ibi como "Escudo de inmemorial, con el lebrel añadido durante el siglo XVIII, alusivo a su lealtad en la guerra de Sucesión". 

Pero de todos los elementos que componen el escudo hablaremos a continuación, y es que a la hora de analizarlo, no se puede entender el mismo como un todo, sino como un conjunto de figuras con significados diferentes. Así pues, tenemos que el escudo de Ibi contiene dos castillos, el losange con las barras de Aragón, la corona, la leyenda "Ibi Regii Patrimonii", el perro, y las dos L mayúsculas. 

Veamos el significada de cada una de estas figuras:


CASTILLOS


Más que castillos, son torres las que aparecen en el escudo, aunque sí representan los dos castillos que existieron en Ibi: el "Castell Vell", y el "Castell Vemell".

Estos dos castillos aparecen mencionados en 1564 en la Crónica de Valencia, de Martín de Viciana, donde se lee que dentro del término de Jijona hay un lugar llamado Ibi, en el cual hay dos castillos: uno el "Roig", y oro el "Viejo". Para leerlo tal cual fue escrito, aquí os dejo el recorte:

                                        

También en les "Trobes de Mossen Jaume Febrer", y concretamente en la "Troba 470" se menciona el Castell Vermell, el cual está siendo reconstruido por Berenguer Servent, por orden del rey Jaime I. Hay que decir que estas "Trobas" en las que el autor escribe de manera que parece ser coetáneo de Jaime I, realmente fueron escritas en el siglo XVII.


Hoy día, solamente quedan algunos restos de estos castillos que estuvieron situados en el barranco de los Molinos (Vell), y en el cerro donde se erige la ermita de Santa Lucía (Vermell).


LOSANGE


Esta figura romboidal, a la que heráldicamente se le denomina losange, viene a indicar la vinculación y pertenencia de Ibi al Reino de Valencia. En su interior, se encuadran verticalmente las barras de Aragón, o Señal Real de Aragón. Estas barras se definen en heráldica de la siguiente forma: "en campo de oro, cuatro palos de gules", y son las propias del rey de Aragón y de Valencia.


CORONA


Se trata de un ornamento exterior colocado en la parte superior del escudo, y que heráldicamente recibe el nombre de timbre. En España (con algunas excepciones), los escudos municipales se timbran ordinariamente con la corona real (abierta o cerrada), y es un elemento que va asociado a las peculiaridades o el régimen político del país.


IBI REGII PATRIMONII


Bien sabido es que Ibi había pertenecido a Jijona, concretamente desde que Francesc de Pertusa, último propietario de Ibi, vendió el término y todos los bienes a dicha villa en 1420 por la cantidad de 44.000 sueldos.

Desde entonces hasta 1578, Ibi había permanecido unida a Jijona en todos los sentidos, sin embargo en esta fecha se produce una primera desmembración, gracias al privilegio otorgado por Felipe II, el cual la nombra como Universidad. Hubo que esperar hasta 1629 para que Ibi consiguiese su separación definitiva de Jijona, al recibir esta vez de Felipe IV el privilegio de Villa Real. Hay que decir que estos procesos fueron largos, y los objetivos deseados se consiguieron después de muchos esfuerzos, pleitos, y un endeudamiento cuantioso.

Esto último tuvo consecuencias para el escudo de Ibi, en el cual había que dejar constancia de esta nueva situación, por lo que se colocó una inscripción que así reflejara que Ibi era patrimonio del Rey, siendo esta leyenda la ya conocida IBI REGII PATRIMONII.


PERRO


Se trata de un símbolo de fidelidad que fue añadido al escudo, según concesión del rey Felipe V por decreto del 27 de mayo de 1708:

"(...) Por cuanto mi real ánimo está muy propenso a favorecer, y a todas las ciudades, villas y lugares de mis reinos y señoríos..., acreedoras a mi favor con sus merecimientos y teniéndolos tan especiales las villas y lugares de la Hoya de Castalla, que son Castalla, Onil, Ibi y Tibi, y las de Biar, Petrel, Monóvar y Bañeres, porción del Reino de Valencia, por su singular amor, fidelidad y celo a mi persona...

HE RESUELTO por decreto señalado de mi real mano, de veinte y siete de mayo del presente año, entre otras gracias que he concedido, a dichas villas y lugares, hacerlas merced,  como por la presente lo hago, del título y renombre de MUY NOBLES, FIELES Y LEALES, y asimismo mi voluntad es que ahora, y de aquí en adelante, perpetuamente las dichas villas y lugares gocen y tengan (...).

HE RESUELTO por decreto señalado de mi real mano, de veinte y siete de mayo del presente año, entre otras gracias que he concedido, a dichas villas y lugares, hacerlas merced,  como por la presente lo hago, de que cada una de dichas villas y lugares, pueda añadir alguna señal al escudo de sus armas que manifieste fidelidad, y así mi voluntad es que cada una de dichas villas y lugares, pueda añadir, y añada, desde luego al escudo de sus armas alguna señal que manifieste su fidelidad (...)".

Después de esta concesión se incorporó el perro a la parte superior del escudo, atendiendo a las reglas generales de la Heráldica, las cuales dan al privilegio Real la ocupación del "jefe" o cabecera del escudo, es decir, la parte alta, aunque cuando se adoptó el escudo actual, se le cambió de lugar, pasando a la parte de abajo.


LL


La doble L que figura al pie del escudo, corresponde a la doble fidelidad (lealtad), que dio el pueblo de Ibi al Rey, en varias ocasiones, tal y como ya mencionaba Lucilo Asensio Menéndez, quien escribe en un artículo del libro de fiestas de 1981 que estas dos "Eles" representan la "(...) fidelidad y lealtad a las instituciones monárquicas (...)".

La primera L procede del privilegio de 1708 otorgado por Felipe V, según lo escrito más arriba, y en el que se premiaba la lealtad a Felipe V en la guerra de Sucesión.

La segunda, se consigue también en el siglo XVIII, pero algo más tarde, tras el apoyo a Carlos III durante la guerra anglo-española.


* * * * *


Hasta aquí lo que concierne a cada uno de los elementos que componen el escudo local, pero antes de continuar, me gustaría señalar que las imágenes que han acompañado en las líneas anteriores a cada uno de ellos pertenecen a una serie de azulejos que obviamente rinden homenaje al escudo, y los cuales se encuentran desde el año 1981 en dos lugares: uno es la fuente del barrio de San Miguel, y el otro en algunas salas de la Casa Gran, en las cuales fueron colocados tras su restauración.






Evidentemente, el escudo de Ibi ha ido cambiando a lo largo de los siglos, encontrándolo representado de distintas formas y cambiando la posición de sus elementos.

A continuación se muestra su evolución, desde el primero conocido, del siglo XVII, hasta el actual, pasando por algunos que han sido extraídos de diversas publicaciones, de las cuales se indica el título, el año, y el autor.








Además de los anteriores, que podemos encontrarlos en documentos oficiales, folletos, publicaciones, y un largo etcétera, existen en las calles de Ibi algunos que podemos encontrar sin dificultad como por ejemplo los que se muestran seguidamente.




También en multitud de ocasiones, y por diversos motivos, nuestro escudo ha sido plasmado en azulejos, pudiéndose encontrar en numerosos puntos de la localidad.







Y por último, también lo encontramos en lugares donde suele pasar inadvertido, como en el mobiliario urbano, en las placas de las calles, en farolas, y algunos otros rincones.







Claramente, esto solo es una muestra de todo lo que podemos encontrar referente al escudo en las calles de Ibi, y en las que si prestamos atención, podremos encontrarlo. Ese escudo que he intentado analizar para aquellas personas que quizás desconocieran su significado, y también para aquellos a los que como yo, disfruten saboreando todo lo que huele a historia de nuestro pueblo.

Un saludo, Ibi bloggers.










Fuentes:

- El gosset en l'escut de la Vila. Joan Verdú i Guillem (Revista de Fiestas de Moros y Cristianos. 1984)
- Las Villas que componen la Unión de la Hoya de Castalla. Melecio Cerdá Conca.
- Ibi: su escudo. Lucilo Asensio Menéndez. (Revista de Fiestas de Moros y Cristianos. 1981)
- La Valencia rescatada por Rafael Solaz. Las dos "L" del escudo de Valencia.